sexta-feira, 3 de julho de 2026

Pertenecimiento

De aquí a algunas horas Argentina saldrá a campo. A jugar. Y aquí me pongo yo también, argentino, a jugar. Jugar a jugar a escribir. Contar la vida. Decir algo de lo que voy viendo y viviendo. Esta especie de juego de jugar a vivir una vida que se va desarrollando entre las hojas. Entre dos hojas. Las hojas de ayer y las de hoy. Esta y aquellas hojas. Leo de vez en cuando a Borges*, para reencontrar esa sensación de novedad y pertenecimiento. Veo que es una sensación que he tenido y sigo teniendo porque soy así. Es mi naturaleza. Ando por ahí y recupero otra sensación que también me es preciosa. La de ser alguien que gusta de la gente. Las personas no me son indiferentes. Voy adentrándome en una eternidad en la que quepo, así como cabe todo lo que existe. Artista es eso. Alguien que se sabe parte del todo. Esto nos hace humildes. Y de algún modo todos(as) somos artistas. Esta noción de ser parte de lo eterno tranquiliza y sostiene. Anida y da fuerza. Lo de la novedad, que les comentaba más atrás, es porque me voy dando cuenta de que es lo poético, el arte poética, así como también la pintura, el dibujo, el canto, la apreciación de lo bello en todas su formas, lo que me trae un placer sin igual. El mero placer de ser y estar.

--

*Jorge Luis Borges, escritor argentino autor de “Arte Poética.”

(03-07-2026)

 

quarta-feira, 1 de julho de 2026

Poetizando

Más o menos de aquí a unas dos horas y media el sol deberá ya estar haciéndose presente. Hasta entonces, ¿qué queda? Verlo. Sentirlo. Esperarlo. Serlo. ¿Como ser? Verlo es sentirlo. Es saberlo. Es estarlo. Es deshacer las barreras que pudieron habérnoslo ocultado. Saborearlo. Saborear. Sabor, ¿eh? Ar! Jugar. No olvidarnos de jugar. Como cuando éramos chicos(as). Y ¿por qué dejar de ser niños(as)? No hay por qué. Aquí estoy yo, desde lo alto de mis 72 años, mirando esa luz que no cesa de brillar. La luz que los pasos han ido siguiendo hasta acá. Recuerdo las palabras de una religiosa muy querida, una hermana que un día dijo agradecer a cada uno de los pasos dados hasta acá. Si alguno faltara, no estaríamos aquí. Es así. Así de simple. No hay necesidad de rebuscar. Es más bien limpiar la mirada y el sentimiento, que son inseparables. Tenemos un cierto tiempo para vivir. ¡Vivamos! Que valga la pena estar aquí. La poesía nos lo recuerda. La poesía es lo que nos libera más fácilmente. Es lo que está más al alcance, como decía y hacía Fernando Pessoa. Y ¿cómo es que puedo llegar a liberarme poéticamente? Poetizando. Siendo lo que soy. Un argentino de Mendoza que esta tarde de jueves 2 de julio de 2026, va a hinchar por el triunfo de Argentina en el partido de la copa del mundo de fútbol. Así de simple. Es ser lo que soy. Ser lo que es. Ser real. Tengo la impresión de que toda violencia y sufrimiento nacen de la negación de la realidad. Poetizar es la vuelta a sí. El fin de todas las alienaciones. Eternización. Yo no necesito estar en conflicto constante con el mundo o la gente. Tratando de imponerme a toda costa, a cualquier costo, en todas las situaciones. Eso es una locura. Y es lo que el sistema impone. Pero no lo quiero para mí. Lo deshago cuando me abro y confío. Extiendo puentes, como decía el papa Francisco. Y no estoy solo. Cuando poetizo, cuando soy lo que soy y soy lo que es, el mundo me sonríe y abraza.

sábado, 20 de junho de 2026

Las intermitencias de la vida

Hoy se celebra el día de la bandera en Argentina. Vengo sintiendo más fuertemente esto de argentina. El país que soy. Las intermitencias de la vida. No todo es tan planeado. Puede ser más fluyente. ¡Oh, gente! Oxente! Esto de la nacionalidad vuelve de varias maneras. Era de un modo, ahora es de otros. Ser argentino(a) ¿Qué es esto? No es tener un cierto papel. Un documento de identidad ¿no cierto? Cuando me vine a Brasil tuve que cambiar de identidad. ¿Cómo? Nada de eso. Nunca cambié de identidad. No tendría cómo hacerlo. Sigo siendo yo mismo nomás. Mendocino de pura cepa. Argentina soy yo. Las intermitencias de la vida. Sigo descubriendo algo que ya dije en mi libro Libertatura. La vida es un cambio continuo. Una sorpresa constante. Todo cambia, como dice la canción no sé si de Mercedes Sosa. El asunto es vivir. Pero esto no es tan fácil como decirlo. Hay que hacerlo. Hacer la vida. Una de las formas de hacerlo es poetizando. Viviendo el instante. Los instantes. Más lo vivido que lo pensado. Así uno puede ir fluyendo, en vez de perderse en prisiones comportamentales. Muchas veces falta el diálogo. El prejuicio. La condena. La exclusión. La violencia interior. La negación de uno mismo(a). De ahí nace, a mi ver, buena parte de la violencia social. Y para ir viviendo la vida nueva, les contaba, escribir. Decir lo que vamos viviendo. Lo  que va siendo. Alguien lo dirá por escrito, como es mi caso, pero otros(as) lo dirán de otras formas. Gestos. Expresiones. Miradas. Verme como me ven. Lo empiezo a ver. O lo vuelvo a ver. Vuelvo a verme como me ven, y así me voy viendo mejor cómo soy. Me ven mejor que como me veo yo. Libertad. Me estoy libertando. Liberando. Algo que buscaba pensando, me libero dispensando. Despapelando. Volviendo a ser.

(20-06-2026)

sexta-feira, 12 de junho de 2026

Novidade

Quando eu dava aula de Sociologia para as alunas e alunos de Saúde da UFPB

Tinha que lhes ensinar que a idade avançada era uma nova adaptação

Uma nova socialização

Agora me toca habitar esse espaço

Tudo mudou tão rápido e radicalmente!

Tenho que me habituar a fazer uma vida nova todo dia.

Isto não é enfadonho. Ao contrário, para um artista nada como a novidade.

Continuo a me encantar com a eterna novidade do mundo, como dizia Fernando Pessoa

Fascinante! De repente as coisas são mais fáceis. Botões. Cliques. Flashes. Rapidez. 10!

E a vida? Segue nos seus ritmos descontínuos e perenes.

Eternamente mutante e surpreendente.

Escrever continua para mim uma espécie de terra firme. Chão batido. Sabe como é?

Venho da montanha. Mendoza. Argentina. Rochas. Neve.

Mar. Sol. Agora João Pessoa, Paraíba. E no meio Uruguay. O mundo

O que escrever numa hora como esta?

13 de junho de 2026.

Tudo quanto escrevo e faço contém um sem-número de pessoas e influências

Um quebra-cabeças infinito e concreto. Perfeitamente determinável. Vivo nessa costura de tempos. Poetizo. Por isso me alegro e surpreendo, como lhes dizia. Me renovo e prossigo raízes familiares e culturais.

Sonhos antigos e novos habito.

Agora não se trata de enfrentar as ditaduras que assolaram a Argentina e que deixaram marcas de medo e desconfiança.

Se trata de florescer à beira do crepúsculo. Se trata de saber que é um tempo novo. Novas crianças nascem todo dia. Algumas na minha família. Renasço. Bom dia!

Atualização. Autorização. Validação. Veterano. Precursor. Autorizo para mim mesmo a vida nova pela qual lutei e consegui.

Não me obrigo a publicar tudo que escrevo. Escrevo porque me faz bem. Me anima e consolida o que vou aprendendo.

Pessoas por aí escrevem ou curtem o que aqui publico. Agradeço a atenção. Nem sempre tenho algo a responder.

Valorizo acima de tudo este espaço plural e diverso de cultivo da arte poética. Olhares lúcidos e lúdicos. Vida que brota e prossegue. Bom dia!

A poesia traz a vida inteira. É o instante eternizado e habitado.

Viver volta a ser uma aventura. Uma biblioteca viva e rica, móvel e constantemente atualizada.

Volver a los 17 después de vivir un siglo, diz a canção da Violeta Parra. É como descifrar signos sem ser sábio competente. Volver a ser de repente tão frágil como um segundo. Volver a sentir profundo como un niño frente a Dios.

Ando no meio a esta humanidade tecnificada e mecanizada que, no entanto, continua essencialmente humana. Eu não mudei tanto. Não mudei quase nada. Amanheci e amanheço a cada instante.

Não estou só. Isto é crucial. Abri as portas. Aprendi a confiar de novo. Sim. Esta continua sendo a minha aprendizagem principal. Volver a confiar. En eso estoy. Gracias por tu atención. Os medos continuam recuando. Vou vendo que tudo dá certo. Sempre deu certo e continua dando certo. Não é certo?

É isso aí. Até amanhã! Novidade. Nova idade. Ainda brincamos.

(13-06-2026)

Seguridad

Ya no puedo, ni siquiera si así lo quisiera

Jugar a estar desorientado

Estoy como estoy, soy como soy

Pero una cosa está clara en mi vida

Aquello que busqué está aquí

Es lo que me orienta y me guía

Me da seguridad en cualquier situación

Me gusta volver sobre este hecho organizador

Ya que entiendo que compartir lo que voy viviendo

Me conecta más conmigo mismo tanto como quien nos lee.

No es que no tenga sensaciones de sorpresa, o indecisión

Más bien al contrario, esto es a lo que más bien me voy acostumbrando

A no estar tan seguro de nada

Estando como estoy, seguro de lo que importa.

Ya lo he compartido tantas veces en las páginas de esta revista

Pero ahora que el sol se está yendo me vienen ganas de decirlo una vez más.

Sigo esa luz. La luz que precedió mi llegada a este mundo

La que me fue guiando en toda esta trayectoria y vive en mí y me rodea

Ilumina el mundo y sigue presente cada vez más intensa e integradamente.

(12-06-2026)

terça-feira, 2 de junho de 2026

Continuidade

Lembro dos tempos em que, receoso acerca da continuidade ou não da revista Consciência, publicava matérias em nome da Redação

Felizmente esses tempos ficaram para atrás, sendo substituídos por uma contínua renovação de matérias das mais variadas

A colaboração de novos autores e autoras e, sobre tudo, a atuação de Martim Assueros Gomes, colega sociólogo e poeta, vem dando uma sustentação e novos ares a esta revista

Revista. Revistas. Consciência. O tempo voa para atrás, e volta aos dias em que, em Mendoza, Argentina, minha cidade natal, escrevia

Uma carta para a revista JV, de rock e juventude, em que expressava a minha alegria pela possível visita dos Beatles à Argentina. 1967.

O tempo passou. Já na universidade (UNCuyo), um boletím Consciência veio se tornar um espaço de animação da transformação em andamento na casa de altos estudos

Uma universidade aberta, como mandava a lei. Queríamos que todo mundo estudasse. Era lei. Mandato constitucional. Abrimos um espaço público ao público

Não sei a quantas anda o envolvimento das atuais juventudes quanto ao espaço humano propriamente dito

Sei que fiz o melhor e tenho a consciência tranquila. Sigo no voluntariado em várias frentes, que são na verdade uma única frente.

Humanização. Comunidade. Terapia Comunitária Integrativa. Sociabilidade. Socialização. Comunicação. Leitura. Escrita. Canto. É isso aí.

domingo, 31 de maio de 2026

Entre dos hojas

Escribir crea una posibilidad de vida. Todo es posible en una hoja. Tanto que ya puedo decir sin la menor duda, que vivo porque escribo y porque leo. Leer y escribir se complementan. Son simétricos. Como la luna y el sol. El día y la noche. El movimiento de la vida.

Todo cabe en esa brevedad. En ese acto tan simple. Todo pasa entre dos hojas. Tanto que el mero sentir cerca una libreta o un cuaderno, me traen paz. Una paz profunda. El día de ayer y todos los ayeres y el mañana. Todo cabe en una hoja.

Entre dos hojas.

No necesito publicarlo, necesariamente. Sin embargo, me gusta hacerlo, ya que sé que entre quienes nos leen, hay gente como yo, que lee y escribe. Lo hacen en distintos lugares del mundo, y seguramente con distintas motivaciones.

Así se crea o se reaviva un sentimiento de comunidad. Un sentimiento de humanidad que por ahí medio como que pareciera que podría llegar a haberse debilitado. No creo mucho en eso, sin embargo, creo que sí, que la mecanización y tecnificación de la vida deben ser consideradas como riesgos a lo que es esencial.

La página crea una pausa. Un espacio. Un silencio. Esto es necesario. Nada subsiste sin un espacio apropiado. La persona también necesita de espacio. Los sentimientos cambian. Todo se mueve. Es necesario tener un lugar donde guardar y organizar lo vivido. La hoja proporciona este espacio. Es como una respiración.

No necesito estar hablando ni pensando todo el tiempo. Puedo parar. Es necesario parar. La risa para mí es una señal de vida. Cuando me río está todo bien. Todo fluye y se afloja, se acomoda. Dejo de estar pegado a lo que sucede o, aún, a lo que parece suceder, que no es lo mismo. Puedo ver. Sentir.

Por eso escribo. Sigo escribiendo. Aunque no necesariamente lo publique en libro. Me libro de la presión interna que parece querer forzarme a publicar de nuevo, otro libro, soltando estas hojas que, como hojas de otoño, van adonde el viento las lleve. Así la vida se hace más liviana. No pesa tanto. Se junta. Se compone. Se junta. Se une y se suelta.

Sin tantas normas. Sin tantas reglas. Como un juego. El juego del vivir. Día a día. Un día por vez. Sólo por hoy. ¡Hasta mañana!

(31-05-2026)