quinta-feira, 27 de maio de 2010

Presente!

Venías registrando esta sensación de estar aquí, la alegría de estar de nuevo aquí, después de tanto tiempo. Es una sensación muy linda, sin igual. Tienes memoria de esto que sientes, pero muy antigua, intermitentemente. Es una sensación virginal, de estar presente. En verdad, ha estado contigo en distintos momentos a lo largo de tu vida, pero ahora está más fuerte, estás más presente, festejas el aquí y el ahora.

terça-feira, 25 de maio de 2010

Desalienando

Trataba de decir algo que está muy claro para mi espíritu, y es que siento que estoy volviendo a ser yo, dejando de ser lo que no era yo, cosas que me había creído de mí mismo y que eran falsas, se están yendo. Pagamos un precio muy alto por existir en sociedad, y esto no sólo a mí me pasa, sino a mucha gente. Este sistema vive de la alienación, así que no es extraño que te enajenes y que, si te esforzás mucho, si le das duro, pero duro de verdad, un día te tengas de vuelta, como yo me estoy teniendo. Pero nadie se aliena ni se desaliena sólo. Es verdad que si no te querés desalienar, seguirás siendo, como decía Allan Watts, el teólogo de los hippies, en su bella obra “Tabu – O que não deixa você saber quem você é”, una falsificación legítima. Pero no me gustaría irme demasiado a lo genérico, sino registrar el hecho de que yo, que escribo estas líneas, me estoy volviendo cada vez más yo mismo, más el que soy de verdad. El que no podría dejar de ser, el ser que soy por ser yo nomás, qué tanto.

Volver

De pronto sabes, hay todo un mundo a explorar dentro de ti, todo un ser a quien amar, a quien dar todos los cuidados: eres tu mismo. La vida y el mundo te fueron llevando hacia fuera, te fuiste dejando de lado. Te traes de vuelta, vienes volviendo, eres tú otra vez.

segunda-feira, 24 de maio de 2010

Barco sin puerto

Hay días en que uno se siente como un barco sin puerto, andando a la deriva. No es que estés así, tienes dónde ir, pero te sientes como si estuvieras perdido, como si el mundo y la vida fueran un conjunto de dificultades imposibles de resolver. Sabes que no es así, y sin embargo en un final de tarde como éste, te sientes así, como un barco a la deriva.

domingo, 23 de maio de 2010

Domingo

Hoy, anduviste con ella por la playa de Cabo Branco. Después, hacer compras en el supermercado. Caminando, en auto, el calor, la familia, las charlas, el domingo. El viaje que harás en julio, las incertezas. Cómo será o amanhã?

sábado, 22 de maio de 2010

Vida humana

Hoje fostes para Coqueirinho. A estrada verde, o céu e as nuvens. As pessoas na praia, as ondas do mar. Voltas para casa após essa jornada de conversas, caminhadas, lembranças, sentimentos, a vida humana. Limpas a casa com a tua companheira. A água pras plantas. Os sonhos, o futuro. Vida humana.

sexta-feira, 21 de maio de 2010

Lições da convivência

Um vizinho desta cidade, cansado de reclamar inutilmente sobre as condições insuportáveis a que o submetera a convivência indesejada com um vizinho desconsiderado que durante mais de cinco anos poluía o ar e fazia barulhos inconvenientes, decidiu tirar proveito do que parecia ser uma situação sem saída.

Uma vez que nada podia fazer para se livrar, nem por entendimento direto nem indireto, dos barulhos e do mal cheiro, optou por se aproveitar das lições de convivência que obtivera nesse árduo período.

Obteve a solidariedade e a intermediação amiga, o apoio de familiares, e soube do valor dos conselhos de quem passara por situações semelhantes. Percebeu que não estava só, e que, embora tivesse razão, porque a área da sua residência não é comercial nem industrial, nada poderia fazer para preservar seu direito ao sossego e ao ar puro.

Ao invés de continuar se digladiando contra o que não poderia mudar, decidiu, como tantas outras pessoas neste mundo, cooperar com o inevitável. Leia-se: aproveitar o som da oficina mecânica para lembrar do seu bairro na sua cidade natal, tão longe no espaço, onde um ferreiro amenizava o silêncio das tardes com os inevitáveis sons de ferragens batidas e serra elétrica. Pensar que ao menos era preferível essa barulheira oriunda do trabalho familiar, do que outras piores que poderiam vir, se estas cessassem.

Desta forma, queridas leitoras e leitores, findava, ao menos era o que parecia, a aparentemente interminável batalha de um certo vizinho desta cidade, pelo direito ao lazer e ao repouso.