quarta-feira, 26 de setembro de 2012

Día gris

El dia está gris. El dia está gris pero los malvones. El dia está gris pero la capacidad humana de crecer con las adversidades, de aprender a convivir con lo que no se puede modificar, de agradecer por lo que ha recibido de la vida. El dia está gris, pero la voz de la novicia rebelde. El dia está gris pero tu abrazo y tu fe. El dia está gris pero ya no tan gris. Escuchando se aprende.

terça-feira, 25 de setembro de 2012

Volviendo a Lagoa Seca

Estas venidas a Lagoa Seca acaban siendo momentos muy interesantes. Esta es la tercera vez, y en esta reiteración de las venidas, es como si las memorias acumuladas, lo vivido cada vez que uno vino, se fueran acumulando, es como si se fuera formando una realidad más sólida, más consistente. Van cambiando algunas personas, otras son las mismas. Acontecimientos de antes y de ahora se van fundiendo en una como que continuidad consistente, muy extraña y muy linda. Los malvones que vi la otra vez por la ventana del cuarto, ahora los fui a ver por el lado de afuera, y miré hacia adentro de uno de ellos, como hacía cuando era chiquito, en la casa de la calle Leonidas Aguirre 313, Mendoza. Ahora a la tarde salí a pasear por el jardín del frente con Arthurzinho, el hijo de Djair. Salimos de la mano, pero en seguida me largó y se fue corriendo, pidiéndome que lo siguiera. Quería bajar y subir por una rampa de acceso que hay en el frente del Colegio Marista. En el patio central del colegio hay un jardín con una virgencita que ampara a un niño con la mano. Alrededor de ella, florcitas muy pequeñas, formando un cuadro de verdad atrayente. A los lados, arcadas por lós corredores que dan al jardín central. En una esquina de este jardín, una parra. Yo no vengo a estas actividades de Cuidando del Cuidador con alguna tarea fija. Solamente acompaño. Estoy con la gente en algunos momentos, en otros escribo. Son siempre momentos de mucho recogimiento interior, de un aquietamiento muy grande. Hay una paz notable en el lugar. Parece fuera del mundo. Esta tarde di una vuelta por el jadrín del frente, donde hay palmeras muy altas y ortros árboles frondosos, que dan mucha sombra. Caminitos cortando los prados de césped. Algunos trabajadores a lo lejos, en alguna tarea. Crisantemos, otras flores rosadas y amarillas, en pergolados. Un paraíso. En lugares así, simplemente estar aqui, es orar, es estar en Dios, en comunión con Dios. Ahora se escuchan voces en el cuarto de al lado, donde está Arthurzinho. Hay una capilla bastante grande, un auditorio donde se está desarrollando el curso, y un refectorio bastante grande también. La figura de la virgen con el niño rodeada de flores, evoca algo muy tierno.

domingo, 23 de setembro de 2012

Presente

Estoy vivo, pensó, y eso es lo que importa. Si estoy sano o enfermo, contento o triste, preocupado, con culpas, ansioso o como sea, es secundario. Todo lo que viví hasta ahora dio como resultado este ser que soy yo, que está aquí, ahora, escribiendo estas cosas. Al borde, por así decir, de una especie de pared de cristal transparente que es lo que separa la vida de la muerte, si es que están separadas, si es que no hay una continuidad entre lo que fue, ese pasado con errores y desvíos, dolores y triunfos, sueños míos y de mis ancestrales, sueños colectivos y personales, que dieron como resultado este presente, este instante al borde de la eternidad. Miro los días pasados, tantos días, tantos lugares, tantas noches y caminos, ríos, montañas, ciudades, miedos, luchas, esperanzas, expectativas, amores, y este instante de ahora, este preciso momento en que pongo estas letras, es el resultado de todo eso, y apunta a otra continuidad no menos asombrosa que se extiende hacia adelante, hacia todas las direcciones. Estoy vivo, lo demás es secundario, esto es lo posible, esto es todas las posibilidades. La de renacer, la de transparentarme con la pared de cristal y simplemente pasar a la hoja del libro de la vida y allí quedar como tantos y tantas ya quedaron, y otros tantos y tantas quedarán, mientras haya vida, mientras haya esta continuidad articulada y admirable que es la existencia.

sexta-feira, 21 de setembro de 2012

Construyendo

Cuando escribo, hago mío el mundo alrededor, y el mundo interno y externo se unifican de manera creativa y cambiante. Vivo en un mundo que en buena medida he ido creando a lo largo de los años, a medida que me fue siendo dado ir construyendo mi propio lugar en el mundo. Entonces ya no es el mundo dado, el mundo que alguien dice que está ahí, y del modo como otros dicen que está ahí, o del modo como alguien dice que debería ser. Es, o mejor dicho, está siendo, va siendo, de formas mías que son también formas compartidas, formas que he ido aprendiendo con mis padres y con mi esposa, con algunos amigos, con la cultura y la historia, con la literatura y la poesía. Sobre todo la literatura y poesía, esos terrenos comunes, donde todo está unido y se comparte. Lo que voy viviendo, en parte es creado, lo voy haciendo o ya lo hice y en él me incluyo, entro en lo que está aquí ahora. El mundo ya no me es tan ajeno, o no me es en absoluto ajeno. Esto no es fijo, constante. Cambia, como todo. Hay días de una extrañeza total, donde todo es raro y yo más que todo, y días en que todo es tan unido, todo es tan una sola cosa hermosa que contiene a todos y a todas las cosas. Jorge Luis Borges decía que los libros son extensiones de la memoria y de la imaginación. Julio Cortázar decía que la literatura deshace la falsa objetividad creada por la intelectualidad raciocinante y por la cosificación cotidiana. Esto está al alcance de todo el mundo.

quinta-feira, 20 de setembro de 2012

Ordenándote

Alguna cosa se empieza a ordenar en mí cuando empiezo a escribir, cuando empiezo a ver las letras que van apareciendo delante de mis ojos. No sé si a vos te pasa algo así por el estilo. No sé si es por todo el tiempo que he pasado e mi vida, leyendo y escribiendo, que las palabras y las letras me dicen cosas aún cuando callan. Aún cuando no dicen nada, están hablando. Y para que veas que no es sólo una manera de decir, o un juego de palabras, un efecto o cosas que se parezca, te cuento que esto que te digo es la pura verdad, che pibe o piba. Cuando leo o escribo, se me viene mi historia otra vez. Me recupero, me tengo de vuelta. No sé si te pasa esto también haciendo alguna cosa, o muchas cosas. Tal vez cada persona tenga sus propias maneras de tenerse de vuelta. Lo de las letras y las palabras, para mí es lo más directo, lo más efectivo. No importa dónde escriba, o qué esté leyendo, o si estoy leyendo de hecho o de hecho escribiendo. Estoy siempre leyendo y escribiendo. Lo de Paulo Freire, leerse en la escritura del mundo. Lo de Jorge Luis Borges, darse cuenta de que todo es una letra de la eterna escritura indescifrable cuyo libro es el tiempo. Lo silencios también hablan, no sé si te has dado cuenta. Por no solamente hablan los silencios de callarse, de no decir nada, de no escuchar nada. Hay un silencio sólido, unificante, que une todas las cosas, que conecta todo con todo, que contiene todo. De pronto podés darte cuenta de que todo está contenido en el silencio. El silencio como que contiene todas las cosas. A veces uno se calla, pero se calla también por dentro, o mejor aún, escucha, escucha el mundo y la vida, se escucha. Te escuchas y ese escuchar es más que silencio. Es un supra-silencio. No hay necesidad de estar hablando todo el tiempo consigo mismo, ni, mucho menos con los demás. Uno puede escuchar, y escuchar te dice muchas cosas. Los silencios te conectan, unen todas las cosas. Uno no puede todo, ni todo lo que uno puede es bueno, ni cualquier tiempo es bueno para cualquier cosa. Las cosas tienen su tiempo y uno tiene su tiempo también.

terça-feira, 18 de setembro de 2012

Caminando

A veces te sientes un poco cansado. A punto de naufragar, si quisieras exagerar. Pero no tanto. Un poco de cansancio nomás. Pero el mágico ritual de ir poniendo letras una al lado de la otra, tienen el efecto inmediato de irte devolviendo un poco de energía. Ahora a la tarde ibas por las veredas del barrio rumbo al mercadito. Y veías las veredas de piedra y de baldosas, unas con flores al lado, en jardines, otras al lado de muros. Ibas caminando y pensabas cómo la vida, lo que existe, es literario. Caminas por las páginas de un libro. Es más entretenido así. De pronto te viste en una página que se extendía adoptando la forma exacta de todo lo que te rodeaba, la calle, la gente, los autos, los jardines, las veredas, los pájaros, los postes con cables, la panadería, la inmobiliaria, el restaurante, la gente caminando. Y tú allí, en medio de ese escrito que era todo lo que existía. Caminar, escribir, reponen energías, vida.

domingo, 16 de setembro de 2012

Dominó literario.

Muchas veces, al leer, vienen evocaciones de otros libros leídos, trechos de otros autores o autoras. A veces es una palabra, o lo dicho en una frase; entonces me disperso, voy al otro libro, a la otra historia, a otro autor o autora. Así, muchas veces dejo lo que estoy leyendo, porque me fui por corredores y pasillos, patios y ventanas, puertas y caminos que fueron apareciendo en la lectura.