quinta-feira, 5 de fevereiro de 2015

Libros no leídos



En mi biblioteca se acumulan varios volúmenes de libros que no he leído, o que sólo he leído parcialmente, por diversos motivos. Es curiosa la variedad de razones que me han ido llevando a leer solamente en parte muchos de estos libros, así como muchísimos otros libros, a lo largo de mi vida. Algunos de ellos, debido a mi pérdidad de interés, o en razón de un interés puntual que se satisfizo com la lectura de algunas páginas, capítulos o parágrafos. Otros, porque lo que llegué a leer bastó para entretenerme en alguna oportunidad, y la posibilidad de proseguir con la lectura, está ahí al acecho, como una especie de promesa atrayente. En esta categoría están libros como A arte de ficção, de Henry James; Retrato de uma senhora, también de Henry James; Mansfield Park, de Jane Austen, A abadía de Northanger, también de Jane Austen. Realidades múltiplas, de Lya Luft; O quarto de Jacó, de Virginia Woolf; A terra dos meninos pelados, de Graciliano Ramos, Ojos de perro azul, de Gabriel García Márquez. 

La lista es larga. De ella forman parte varios volúmenes de obras de Jorge Luis Borges, que tengo certeza de que nunca llegaré a leer por completo, tales como: El Aleph, Antología personal, El otro, el mismo. Os Buddenbrook, de Tomas Mann, etc.Hay otros libros que ni siquiera he llegado a empezar a leer, y que están en mi biblioteca porque los he recebido de regalo de algún amigo o amiga, o de algún familiar. Forman parte, digamoslo así, de una especie de guarda de honra.  

segunda-feira, 2 de fevereiro de 2015

¿De dónde viene mi fuerza?

Muchas veces me he hecho esta pregunta, en estos días pasados. ¿De dónde viene tu fuerza? Es una pregunta que nos hacemos en los cursos de Terapia Comunitria Integrativa. ¿De dónde viene mi fuerza? Cada uno, cada una, va respondiendo: mi fuerza viene de mi fe. Mi fuerza viene de mi familia. Mi fuerza viene de mis dolores.

Vamos respondiendo muchas veces, de maneras diferentes, ya que nuestra fuerza viene de diversos lugares. Nuestra fuerza tiene diversos orígenes. Cada uno sabe de donde viene su fuerza. Cuando yo me hago esta pregunta, me siento conectado. Enraizado. Siento el piso bajo mis pies.

Mi historia, mis caminos, mis luchas, mis valores, todo lo que me sostiene y me sustenta, se hace presente. Y cuando yo me siento sustentado, cuando siento el suelo bajo mis pies, me siento seguro. Cuando uno siente el piso, la tierra bajo sus pies, se siente seguro. Yo me siento seguro, pues la propia pregunta es mi fuerza.

Mi fuerza también viene de la pregunta. La pregunta en sí me fortalece. Yo soy fuerte porque tengo fuerza, y mis fuerzas vienen de distintos orígenes. Digo que la pregunta en sí me fortalece, pues ella me recuerda que yo soy fuerte. Yo sé que soy fuerte, yo lo recuerdo al preguntármelo. Cuando me pregunto de donde viene mi fuerza, me fortalezco.

domingo, 1 de fevereiro de 2015

Caminhando

Algumas vezes, temos a oportunidade de vivenciar uma dimensão da vida que é contínua, inextinguível. Isto pode acontecer em meio às nossas atividades diárias. De repente, é como si estivéssemos participando de algo que não tem fim, e que é infinitamente bom. Podemos experimentar isto como uma sensação de estarmos fazendo parte da totalidade da vida. De fato, somos uma parte de tudo que existe. Por tanto, até de um ponto de vista racional, esta sensação está justificada, corresponde com a realidade. É hora de irmos percebendo que tudo está integrado e que tudo está interconectado. Por tanto, na medida em que vamos vivendo de uma forma ajustada com a totalidade da vida, esta sensação poderá ir se tornando mais e mais frequente.
Ontem lembrei de duas pessoas bastante significativas na minha vida: Dom Antonio Fragoso, e o Pe. José Comblin. Isto ocorreu em quanto estava aguardando a minha esposa em uma loja no Shopping. Lembrei de Dom Fragoso e de Comblin, e percebi que não era a recordação que deles tenho tido em outras oportunidades. Desta vez, eu estava sentindo a presença deles dois comigo, a sua companhia. Sentia também a companhia de um outro amigo da caminhada cristã.
Hoje conversei por telefone com este amigo, e com um outro companheiro do grupo cristão. Na conversa com ambos, senti esta sensação de que estava falando. Uma sensação de unidade, de amorosidade. Uma presença de Deus no dia a dia. Muitas vezes tento — como acredito que todas as pessoas que buscam a Deus devam fazer — saber o que é que eu devo fazer.
Ao descrever estas operações ou ações, e estes sentimentos e sensações, acredito estar dando testemunho de experiências que vale a pena partilhar, na medida em que desta forma podemos ir nos reforçando mutuamente na caminhada em busca de um viver em sintonia com o divino.

Otra Mendoza, otra Argentina, otro yo

No sé si dará un artículo, o si serán solamente algunas reflexiones, unas anotaciones preliminares como para ir dándome cuenta de que todo cambió. Lo que quiero compartir aquí, es un hecho en el ámbito personal, que me está siendo dado experimentar a lo largo de las cada vez más prolongadas estadías en Mendoza, mi tierra natal. He venido volviendo, y seguiré volviendo, sin dejar sin embargo mi tierra de adopción, João Pessoa, Paraíba, Brasil. Ir y venir. Mi destino. El movimiento de la vida. Ir y venir e ir llegando cada vez más acá, cada vez más aquí, a esto que está aquí, el presente. Este presente en que está alguien allí y alguien aquí.

La hoja como lugar de encuentro. Esto de escribir como una forma de ir llegando. Como decía Julio Cortázar en “Después hay que llegar”. Llegar no se sabe bien a qué, pero llegar. De algún modo, me sigo sorprendiendo con el estar vivo. Me sigue sorprendiendo el estar haciendo parte de um mundo hecho de gente, plantas, agua, mar, montaña, todo lo que está aquí.

Esto me sigue sorprendiendo. Y me sorprende también que después de tantos años de haber venido a Mendoza como un visitante, casi furtivo, esta tierra mía siga teniendo por mí el afecto que la tierra tiene por sus hijos. Me siento un hijo de esta tierra, que tuve que dejar en 1977, a la cual sin embargo nunca dejé de volver a ver. Volvía como por una rendija.

Ciertamente con una mezcla de miedo y rabia, rencor. Las heridas uno las va procesando, y de pronto descubre que se hicieron flores. De donde mucho hemos sufrido, un día vemos que han brotado flores. Salió una flor. Y esa flor es uno mismo. Sos vos mismo o vos misma, que estás leyendo esto, y a quien sin duda deben haberle pasado muchas cosas dolorosas a lo largo de la vida.
Pero en todas estas idas y venidas, también fui viniendo yo mismo. Fui viendo que yo también estaba aquí, también estoy aquí. Me fui pero me quedé. Uno se va de sí mismo por muchos motivos. Por presiones sociales, por la violencia, una agresión. La dificultad de coexistir siendo de una forma que la gente rechaza o rechazó en alguna oportunidad.

Uno se aparta, se va, se aleja de sí mismo. Pero vuelve. Siempre se vuelve. No hay ida sin vuelta. No me refiero solamente a un regreso territorial, a un volver a vivir en un lugar. También es esto, pero lo es en un sentido primero, más bien dentro de uno mismo, en uno mismo. Adalberto Barreto lo describe muy bien en su artículo: “As dores da alma dos excluídos no Brasil”.

Una experiencia dolorosa nos aparta de nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo queda como que deshabitado, o habitado a medias. Pero de algún modo uno puede volver. En estos varios regresos, fui viendo que hay aquí otra Mendoza. Es otra Argentina. Una Mendoza y una Argentina que no descifro muy bien. Creo que en realidad mi país y mi tierra me fueron siempre bastante indescifrables.

Talvez porque mi mundo sea un mundo más pequeño, en cierta medida. Un mundo que me vi obligado a dejar a la fuerza. No solamente por lo ocurrido a partir de 1976, sino también por otros golpes anteriores y posteriores, en el ámbito íntimo. La violencia me visitó desde temprano, y me siguió acompañando después.

Mi mundo era y es, siempre fue y siempre será, un mundo imediato. El presente, lo que está aquí. Lo que puedo ver. Los rostros que puedo ver. Las expresiones que puedo ver. Las miradas que alcanzo a descifrar. Este es mi mundo. Un mundo pequeño, si se quiere. Pero es un mundo inmenso pues desde allí vislumbro y vivo la eternidad. Desde esta inmediatez, me sumerjo en la totalidad de la vida. Así fue y así será siempre, mientras viva. Por eso tengo la impresión de que si bien esta es otra Mendoza y otra Argentina, yo también soy otro y al mismo tiempo seguiré siendo siempre el mismo.

terça-feira, 27 de janeiro de 2015

Terapia Comunitária Integrativa em Cuiabá, Mato Grosso

Em novembro de 2014, a equipe formadora do MISC-PB participou do curso de formação em Terapia Comunitária Integrativa promovido pela UFMT em Coxipó do Ouro. Nesta reportagem, podem ser vistos terapeutas em formação, que realizam rodas de TCI em Cuiabá.

http://g1.globo.com/mato-grosso/bom-dia-mt/videos/t/edicoes/v/horto-florestal-em-cuiaba-tem-rodas-de-terapia-comunitaria/3919038/

domingo, 25 de janeiro de 2015

Este es mi mundo.



Definitivamente, verdaderamente y claramente, este es mi mundo. Me dejo deslizar a él cada vez que puedo. Me dejo ir a esas regiones crepusculares donde sólo el sueño es real. La imaginación y el deseo. Donde todo va siendo construído con mis propias manos. Allí soy yo mismo. Son los mundos de lo poético y lo literario. Los mundos de ensueño adonde puedo ir cada vez que lo deseo. Mundos de amor, de paz, de felicidade. Armonía, beleza y justicia. Allí me dejo estar. Me rehago. Me encuentro con todas las personas queridas. Las que viven en el mundo físico y  aquellas que ya se fueron. Todos están aquí. Yo estoy aquí. Aquí está todo, y esto es todo. Feliz.

sexta-feira, 16 de janeiro de 2015

Jornada

El día llegaba a su fin. Como tantas otras veces, intentabas retener algo de lo que había sido la jornada. Algunas percepciones y vivencias. Una sensación de que el tiempo justo es una realidad concreta, es una ubicación exacta en el espacio, en el fluir de los acontecimientos. Una percepción muy tenue, algo luminoso que está por todas partes y te envuelve. Puedo dejarme llevar. Puedo confiar. Puedo ir por allí. Esto no suprime mi discernimiento, pero me permite saber que puedo confiar. El presente es esto. Es lo que está aquí. Soy yo. Ahora.