sexta-feira, 3 de janeiro de 2025

Principios y valores

No tengo el compromiso de publicar diariamente en este espacio

Mi compromiso es conmigo mismo, y está centrado en una decisión y un propósito

Es el de ser cada vez más yo

Más auténtico y verdadero

Más centrado y guiado por el amor

Muchas veces esta tarea se ve desarrollada en el espacio cotidiano

El espacio de la vida

El lugar donde la vida sucede

El transcurrir de mi vida me ha ido poniendo, a través de una decisión consciente de mi parte, en la tarea de ir desocupando mi interior de todo lo que no me pertenece

Conflictos, culpas, críticas, programaciones, atención, lo que sea, que no sea mío ni obedezca a mis principios y valores, ¡afuera!

No ando por ahí esperando atenciones ni reconocimiento.

Lo recibo cuando llega y es auténtico, y esto me hace crecer

Mi orgullo es por ser la persona que soy y venir de donde vengo y proponerme lo que me propongo alcanzar

Así fue como llegué hasta aquí.

Así es como sigo día a día, minuto a minuto.

El mundo va por donde va y en las direcciones que le imprimen muchas veces, centros de poder alineados con valores que me son ajenos y aún opuestos.

Mi foco, mi eje, es mantener mi centro en medio de todas las circunstancias. La crítica a lo que no es mío sólo me sirve para mantenerme en lo que sí me pertenece.

No intento cambiar lo que no cambia o sólo cambia parcialmente y lentamente. Intento, sí, cambiar lo que está a mi alcance, y no estoy solo en esta caminata.

Hay incontables personas cerca y lejos, que convergen con la construcción de un mundo nuevo basado en el amor, la justicia, la paz, la fraternidad, la cooperación, la belleza, el arte, la fe profunda y auténtica, la solidaridad.

Mi seguridad nace de este pertenecimiento a una humanidad en movimiento. Mi fe se ha ido consolidando y fortaleciendo en el trabajo arduo de años en esta misma dirección.

El placer y la alegría que encuentro se nutren de una renovación constante de mi estar aquí, que me revela más continuidad entre lo que soy y me rodea.

Trabajo por la unión, siempre fue así y va a seguir siendo así. Lo que une fortalece y es el sentimiento y la experiencia.

 

quarta-feira, 1 de janeiro de 2025

Tesoro

¡Cómo no sentirme cansado, si además de haber pasado el año pasado, pasaron también, al mismo tiempo, todos los demás años pasados, de una sola vez!

Sobre todo pasaron de una vez aquellos pesos pesados heredados, que no siendo míos, pesaban más que cualquier cosa en el mundo.

Ahora ya ando más bien liviano de nuevo. Me voy acostumbrando de a poco a vivir la vida que es mía, sólo mía.

Disfrutando de lo que me pertenece por derecho propio. Lo que pude alcanzar con mi trabajo y mi esfuerzo.

Casa y familia. Amor y arte. Libros y pinturas. Dibujos. Comunidad. ¿Qué más? Fé y oración. Canción. Paz. Amistad. Este es mi tesoro. Es lo que me pertenece.

Con él entro en la eternidad, el tiempo sin tiempo, que guarda todas las cosas. Estar en casa vuelve a ser una realidad.

sábado, 28 de dezembro de 2024

Recomienzo

Cuando escucho el canto de los pájaros por la mañana, antes del amanecer, es hora de levantarme. No sé qué tiene ese sonido tan dulce viniendo por entre la oscuridad de la noche que termina, que no puedo resistir. Actualización. Es que ya es el tiempo. Tiempo para mí. Tiempo de cuidarme. Seguir adelante. Nuevas amigas y amigos. La vida se rehízo. Sigue recomponiéndose.

Hoy es 29 de diciembre de 2024. Perfectamente. ¡Han pasado ya muchos años desde el comienzo! Sin duda. La muerte ya no es más lo que se presenta por delante. Para nada. Finalmente pasaron los años y aquello que se había infiltrado quedó a un lado. Una sombra. La luz del sol, el cielo y las estrellas, la luna, vuelven a brillar como antes, como siempre. Vuelvo a ver claramente. El tiempo es este. La hora es ahora. ¿Hora de qué?

Disfrutar la vida, que más. Trabajé como loco durante toda mi vida para estar de nuevo aquí entero, y lo conseguí. Ahora me toca a mí. Yo sé que concesiones son inevitables, pero no en lo esencial. No sé si quiero ir a ver a quien no se hace un espacio para recibirme. Talvez no. Probablemente prefiera seguir recuperándome. Tengo dos años por delante para completar mi reconstrucción física. No pongo nada adelante de este compromiso conmigo.

Todos necesitamos de los demás. Padres necesitan de las hijas e hijos, también. No para usarlos o usarlas. Sino como presencias, compañías. No son mensajitos de zap que aproximan. Una llamada telefónica, por lo menos. No estoy mendigando. Miro al espejo y veo mi cara. Mis padres y mis abuelos, mis abuelas mis hermanos, mi familia. Anoche en cena familiar me di cuenta. El tiempo hizo por mí. Aprendí que soy amado.

Y mi lugar me lo dan las personas de afuera, también. No necesito andar disputando atenciones. La gente me ve y me trata como merezco. No necesito tanto esfuerzo para hacerme respetar y ser tratado bien. Esto sucede por sí mismo. Hay respeto por la tercera edad, vejez, mayor edad. Prioridad. Preferencia. Perfectamente. Cuido de mí como prioridad, y lo hago con cariño. Yo merezco.

Ahora ya de a poco la rutina del día. Ejercicios. Caminata. Lecturas. Escribir. A lo lejos el sonido del mar. O no sé qué otro ruido que todavía no aprendo a descifrar. Mantengo mi lugar en esta revista como un espacio vital. Ya los cantos de las aves se van intercalando. Toda mi vida está aquí, detalladamente. Se ha venido compactando y yo en ella y con ella. Me fui juntando y ya estoy entero. Talvez siempre lo haya estado. Pero ahora me es más evidente.

Consciencia es eso. Es saber de las cosas. No meramente información que se repite. Conocimiento que libera. Conocer da trabajo. Vivir da trabajo. Tiempo de cosecha. Ahora es tiempo de recoger. En enero va a hacer un año que estoy en este departamento con mi esposa. Decimos que es un hotel de lujo. Grand Beach. Un condominio urbano. ¡Qué bueno que es hacer lo que a uno le gusta!

Ya han estado aquí con nosotros nuestros hijos e hijas. No todos, no, no. Pero ya vendrán, o no, no sé. No se puede forzar a nadie a venir, ¿no cierto? Vienen si quieren. Pero hace un bien bárbaro sentirles aquí en casa. Han estado aquí en mi nueva casa mis más viejos amigos en Paraíba. Esto me honra y me alegra. Soy parte de una historia. Muchas historias. Ahora tiempo para mí. ¡Buen día!

 

¿Qué hacer cuando no hay nada que hacer?

Hace un ratito rememoraba cosas que aprendí y sigo aprendiendo

Valorizar el ser apreciado por mujeres que gustan de mí

Valorizarme a mí mismo, mis decisiones, mi autonomía, las cosas que decido y hago por mí mismo y para mí mismo

¡Ahora mismo me vienen a la memoria tantas cosas!

Ese mundo chiquitito hecho de las cosas de todos los días, el mundo de la vida vivida

La sensación de salir a la vereda y ver el mar a lo lejos, en medio de los coqueros. La gente yendo y viniendo. Ese compás mágico del tiempo

Estar en medio de la gente y saber que no necesito ser la atención principal, ni tampoco omitirme como si no estuviera. No hay papeles a cumplir ni tareas a realizar. No necesito estar de una u otra manera, ni decir o sentir o no sentir determinadas cosas.

No necesito hacer nada, en realidad.

El placer de vivir, simplemente vivir, estar en el mundo, en medio de la gente, y saber que este es mi lugar.

Un lugar hecho por mí mismo. Me centro cada vez más en esto.

Saber que todo tiene su tiempo. Una amistad, un proyecto, una mejora, cualquiera que sea, una aproximación. El arte enseña mucho esto. Saber que todo da trabajo, aunque sea el mero trabajo de ir dando retoques a una construcción que somos nosotros mismos. La persona que soy la construyo todos los días.

La vengo construyendo desde que era niño. Me acuerdo cuando yo tenía 3 años. Tengo una foto que me reaviva la memoria. Sonreía feliz. Plácido. Contento. Estoy así de nuevo. Como quien volvió en el tiempo. Y ahora somos dos y uno solo. El niño y el anciano que no es anciano sino joven, eternamente joven, sano y vigoroso.

Nada substituye la serena alegría de saberme vivo en el sentido pleno de la palabra. Participante.

La dirección de la vida es la propia vida. La vida plena. El sol, la luz, la luna, las estrellas, la belleza, la cooperación, la construcción colectiva de un mundo feliz y justo.

Este era y sigue siendo mi objetivo y mi tesoro. A esto se resume el sentido de mi vida. Mi sociología, mi arte, mi poesía, mi Terapia Comunitaria, mi literatura, lo que hago y lo que soy son una sola y la misma cosa.  

 

quinta-feira, 26 de dezembro de 2024

El placer como cura.

¿Puedo ser feliz? ¿Puedo disfrutar de la vida? ¿Mi placer de vivir puede ser permanente? Vengo trabajando de manera consistente para positivar la vida.

En este esfuerzo y decisión, me han ayudado incontables personas a quienes evoco y agradezco continuamente en mi corazón.

Me he dedicado de manera continuada y persistente, para sacar de mí todo lo que me dañaba. Y confieso que los resultados no dejan de sorprenderme.

Es una tarea cotidiana, en la cual tiene un papel especialmente importante la atención a la vida. Atención a cada pequeña cosa.

Evitar tanto como sea posible, la acción meramente mecánica, repetitiva. El registro de lo vivido, el diario, es uno de los recursos más valiosos en esta jornada.

Conversar abiertamente con personas confiables y en espacios resguardados, protegidos, lejos de toda manipulación, también me ha ayudado y me sigue ayudando a consolidar lo conquistado.

Pero lo decisivo, sin duda, es un excesivo amor por mí mismo, que fui generando en este trayecto.

Permitirme el placer del toque, la risa, el canto, el paseo, la brisa que acaricia, las flores que alegran, la belleza circundante.

Me fui apartando de las programaciones sufrientes que se habían infiltrado en mí. Dejé de ver a la gente como enemiga. Ya no critico tanto, o más bien no critico ya casi nada.

Disfruto del mero respirar, el canto de las aves, el color del cielo, el sonido de una voz, las expresiones de un rostro, todo lo que puedo.

Cura por placer. El placer como cura.

Las culpas ya no me tienen tan atormentado. Veo lo que ha sido mi jornada y más bien me perdono. Ya no planifico tanto. Confío más. 

quarta-feira, 25 de dezembro de 2024

El bien supremo

Viene produciéndose en mí un retorno a lo normal, a la persona que soy. Una vuelta a la realidad. Esto se manifiesta de varias formas. Una sensación de sorpresa. Un sentimiento de novedad. Un saber que estoy llegando o ya llegué. Un estar habitando de nuevo el mundo y a mí, en el tiempo en que éramos como ahora, una sola cosa. Cada pequeña cosa me sorprende, y no estoy sólo en este nuevo amanecer. Hay quienes comparten este redescubrimiento, esta reinvención, readaptación, actualización. Las palabras son varias, ya que cada una alude a algún aspecto en especial. El hecho, el fenómeno, es uno solo. Estoy de vuelta. Estoy aquí.

¡Vienen a mi memoria tantas memorias! ¡Tantos recuerdos! Toda mi vida refluye hasta el presente. Me llama la atención de repente los detalles con que se presentan las cosas y los momentos, la gente. Es como si se hubiera retirado un velo que separaba a mí de todo lo que existe. Veo de nuevo. Vuelvo a reír, vuelvo a cantar. Vuelvo a disfrutar de la vida como cuando no había ninguna amenaza, ninguna acechanza de ningún tipo, como hoy. Todo está en paz, es tranquilo, seguro, confiable. Dejé de juzgar tanto, o dejé de juzgar del todo. Sobre todo, dejé de castigarme con culpas y sobrecarga de exigencias.

¡La vida es algo tan precioso, tan valioso! ¡De pronto es tan bueno estar aquí! Anoche estaba en la casa de mi cuñada celebrando Nochebuena en familia. No estaba juzgando ni anticipando nada. No tenía miedo. Me impresionó cómo hay tantos recuerdos, tanto camino recorrido, tantas historias uniéndome a esta persona tan querida. Y así con otras personas de la familia. De pronto estaba todo el mundo allí, conmigo. Llenando el espacio con una luz tenue que yo no veía sino sentía, como siento ahora. Es el afecto, es eso indefinible que sostiene y cose todo.

Esta mañana salí a caminar por la playa con mi esposa. No lo había planeado. No es necesario planificar todo. Puedo dejarme ir, como ahora. No había planeado este escrito, y aquí está. La vida va viniendo, va llegando, pasa y se va y vuelve. Veíamos los barcos, la gente. El mar allí. Las sombrillas. Los coqueros. El antiguo hotel Tambaú, hoy abandonado. ¡Tanta vida por todas partes! ¡Para qué hacerse mala sangre por los males del mundo! Mejor no aumentarlos con una cara triste. Centrarme en el bien mayor, que tengo y alcancé. Rezar y trabajar por lo que es realmente valioso. Y seguir adelante.

domingo, 22 de dezembro de 2024

Libros

Sentimientos. Cotidiano. Martha Medeiros. Silvina Ocampo. Anaïs Nin. Sensibilidad. Jane Austen. La escultura en miniatura. Machado de Assis. Ray Bradbury. Jorge Luis Borges. Cecília Meireles. Norah Lange. Adélia Prado. Lima Barreto. Adalberto Barreto. Rolando Lazarte. Gita Lazarte. Omar Lazarte. Juan Lazarte. Una familia de libros.

No concibo la vida sin libros. Me libro de lo que no es, leyendo. Voy a lo que es, a lo que soy. Siempre fue así. No creo que se pueda vivir encerrado en lo que nos meten en la cabeza. Los libros amplían el horizonte. Muestran que hubo vida antes de que nosotros llegáramos, y que hay vida adonde nunca vamos a llegar.

Siempre me molestó quien leía para mostrar que leía. La lectura que humilla. Quien se cree más porque leyó y cita autores o autoras. Sin embargo, no concibo la vida, mi vida, sin lectura. Amplían el horizonte. Hacen crecer. Dan placer. Hacen más agradables los momentos. Dan sustentación y apoyo. 

Muestran que la vida es posible en toda circunstancia. Me dirán que esto lo sabe todo el mundo. Cada uno o cada una sabe lo que sabe. Lo importante es vivir lo que se sabe. Saber que sabemos. Esto es lo que hace la diferencia. La vida es ahora. Es breve. Es cortísima. Un suspiro. Hagámosla más linda.

Se hace más lindo siendo uno mismo. Había quien se molestaba en la universidad por mi perspectiva personal de hacer sociología. No concibo otra manera de vivir que la propia. La que me hace bien y hace bien a quienes amo. Está lleno de robots por ahí repitiendo lo que les meten en la cabeza.

Fundamentalistas, fanáticos, fanáticas. No sé cómo pueden ceder la vida a un comando externo. Para salir de esa trampa tuve que luchar arduamente, y lo sigo haciendo. La tentación es constante. Vaya para allá. Hable así. Las cosas son así. ¿Como así? Voy a ver. Talvez no sean así, para nada así como vos decís.

Leo y escribo para ver cómo son las cosas. Para saber de mí y del mundo, más allá del manejo de la TV y las redes sociales. Escucho y me escucho para saber y saborear la vida y el mundo vividos. Cotidiano. Un día por vez. Mientras estamos aquí. Ahora. Esto. Lo que pasa y no pasa. Pasa y se queda.