Después de varios
días de casi exilarme de mis mundos predilectos, libros y colores me
reciben de nuevo, para acogerme y rehacerme de lo que ocurre de este
lado de la realidad. Hay exilios que liberan, abren espacio para un
tiempo de recuperación. Tal vez todo exilio tenga algo de benéfico.
Hoy volví a leer Memórias póstumas de Bras Cubas, de
Machado de Assis. Como otras veces, esta vez también ocurrió:
encuentro un parágrafo donde el autor se refiere a lo que me está
sucediendo. Voy al libro para respirar, para ser más yo, para estar
a mais anchas, para huir de las presiones de un mundo que parece
imponerse sin resistencia. Los colores están ahí. Las hortensias y
los jazmines del cielo. Álamos y soles. Caminos. Eternos temas.
Ríos, montañas, mar.
quinta-feira, 7 de abril de 2016
domingo, 3 de abril de 2016
Volviendo
Termina el día y
tantas vueltas me trajeron al mismo lugar donde estoy. Viajes por mis
silencios y saudades, un domingo de aguas. Por la mañana, el mar.
Siempre el mar, montaña. Los sentimientos buscando su lugar, como
por las páginas de un libro en pleno vuelo. Y a la noche, volviendo
de tantas vueltas (arena, mar, agua) el mismo lugar, este aquí
ahora.
sexta-feira, 1 de abril de 2016
El día después
Creo que la
manifestación de ayer, en todo Brasil, de diversos sectores
populares y democráticos, en contra del golpe y del retroceso
social, debe habernos dejado en claro varias cosas. Una de ellas, es que
el sistema político corrupto y corruptor, integrado no solamente por
un estamento legislativo y judicial seriamente comprometido con los
privilegios, y por eso mismo, con la injusticia y la explotación,
sino también, muy peligrosamente, por una prensa claramente
comprometida también con la explotación y la dominación, no va a
cambiar por sí mismo. No podemos esperar que algún iluminado venga
a poner la casa en orden. Ayer andando por las calles de João
Pessoa, me daba cuenta de cómo me había extrañado de esos
espacios. Andando del Liceo Paraibano hacia la Praça do Chorinho y
hasta la Praça dos Tres Poderes, en medio de la gente que cantaba y
bailaba. La orquesta tocando música y la gente alegre, caminando y
cantando. La calle es nuestra, gritaba la multitud. La calle es
nuestra, pero nos la roban todos los días. El miedo de los ladrones.
Miedo de los desconocidos que nos podrían asaltar. Esto no va a
cambiar si se detiene el golpe. Hay un golpe más sutil, más
minucioso, y mucho más perverso, que es el robo cotidiano de la
confianza. Nos roban la capacidad de pensar, de decidir, de elegir. Y
esto lo hace la TV, sembrando miedo y desconfianza hacia el prójimo,
que es presentado como una amenaza. Tampoco nada va a cambiar si uno
se queda criticando el sistema, y no hace nada. ¿Y
qué podríamos hacer? ¿Qué
tenemos que hacer? He vivido lo suficiente como para saber que nadie
tiene una respuesta hecha para estas preguntas. Lo que sí tengo bien
en claro, es que no cambiará nada si yo me quedo en casa, esperando
que alguien haga lo que yo me niego a hacer. Hay una microcefalia que
afecta no sólo a quienes piden un impeachment injusto, insano e
ilegal. También tenemos todos un poco de microcefalia provocada por
una tecnología excesiva que nos ha ido apartando de los demás, de
la naturaleza, de nosotros mismos. Ayer pensaba, mientras vivía esta
jornada nacional masiva, impactante, en defensa de la democracia y de
los derechos sociales, que en ese momento, yo estaba del lado de acá
de la TV. No mirando la pantalla, sino en un lugar que las cámaras
no focalizan. Ese es un lugar al cual quiero volver.
quinta-feira, 31 de março de 2016
Integración
Medio somnoliento
todavía. En esa frontera indecisa en la que uno va y viene entre
este y el otro mundo. Dos espacios que se mezclan e interceptan. Así
estoy ahora. Ya no tan así, pero un poco, todavía. Lentamente vengo
llegando, voy llegando a esta orilla, al lado de acá. Entonces ahora
los ruidos que vienen de afuera. Las voces de la construcción
vecina. El ventilador en esta mañana calurosa de marzo. Los ecos del
ayer. Anoche. Las conversaciones. La película que empezamos a ver.
El brindis a la nueva casa, la casa que ya va dejando de estar en
nuestros sueños apenas, y ya se va acercando a esta realidad.
Construyendo. Construirse. Conversar. Hacerse. Irse haciendo. Ir
haciendo mío el mundo interno y el mundo externo. Esto es el
escribir. Estar aquí.
segunda-feira, 28 de março de 2016
Palabra poética
Pensaba en cómo la palabra se desvirtúa, cuando simplemente dejo salir lo primero que me viene a la cabeza, reaccionando. Pero sucede que también yo me desvanezco, en este uso meramente reactivo, mecánico, automático, de la palabra. Si soy palabra --y somos palabra, todos--, si me escucho y te escucho, puedo callar, y ver qué es lo que el silencio me dice. Puedo ver la palabra interna, la imagen interna, o simplemente estar y escuchar, que es una forma de hablar, también. Así es como surge el espacio poético, en medio de la vida de todos los días.
quarta-feira, 23 de março de 2016
Composição
Esta tarde, na sala
de espera do consultório médico, via os quadros nas paredes. Um, do
museu do Vaticano, mostrava o Éden. O Paraíso. Animais e humanos
convivendo em harmonia. Outro, mostrava dois barcos num cais. O
terceiro, era uma avenida, com casas dos dois lados, à nite,
iluminada. Poderia ser Paris, ou San Rafael. Placidez. Tranquilidade.
Sossego. Belos quadros. De manhã, o encontro com as amigas e amigos
do grupo cristão. Agora, quando a luz já vai se indo, lembro da
caminhada ontem com a minha esposa, pela beira mar. O luar. A areia.
A luz da lua dançando sob o círculo luminoso, nas ondas. Os barcos
marolando, suavemente. Um pouco antes de escrever estas anotações,
tentei compor um cartaz para o próximo curso de Terapia Comunitária
Integrativa. Tentativas de pôr o sentimento e o pensamento em coisas
úteis, coisas que gosto e me fazem bem. Um quadro que estou
brincando de pintar. Amarelo, com um sol enorme no meio. Um motivo
que venho pintando desde 1992. Pensava nas limitações com que somos
obrigados a conviver. Limitações de tempo, de todo tipo. A vida vai
se indo de fininho, e a gente começa a ter uma sensação muito
forte, do precioso que é cada segundo. Olho para dentro de mim, e
vejo-sinto a teia de luz que me compõe. Os afetos de que estou
feito. Respiro fundo. A vida vai se indo e eu vou com a vida.
quarta-feira, 16 de março de 2016
La fuerza de la experiencia
¿Cuál
ha sido mi experiencia? Estos días pasados, me he hecho esta
pregunta varias veces. ¿Cuál
ha sido mi experiencia? Trato de focalizarme en lo que he aprendido a
través del enfrentamiento de situaciones difíciles. Cuando me hago
esta pregunta, me quedo a la espera. Me quedo en escucha. Se abre un
espacio, una posibilidad. Entonces veo que en el pasado, he ido
aprendiendo a través del enfrentamiento de situaciones difíciles.
No necesito mencionar aquí estas situaciones. No necesito ni
siquiera mentalizarlas con claridad para mí mismo. Basta saber que
pude. Fui capaz. Esto me da fuerzas. Si pude en el pasado, puedo
también hoy, y podré en el futuro. Entonces me fortalezco. Me viene
una tranquilidad. Puedo ver que en esas situaciones difíciles, tuve
el ingenio y la capacidad para salir adelante.
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