domingo, 1 de maio de 2011

Llega el día

Llega el domingo, llega el día. Viste la luz llegar de a poco, el canto de los pájaros. En cuántos lugares del mundo habrá comenzado así al día. Ahora ya el sol se muestra más intenso, iluminando las casas y los árboles con su luz amarilla. El día ya comenzó y te gustaría decir cosas que a uno le dieran alegría en el alma. Hay tantas cosas que quisieras hacer mientras el pájaro canta allá por el patio del fondo y la luz del sol sigue avanzando cada vez más clara. Los sueños y afectos que pueblan tu vida. Esa red de amor en que estás involucrado, como una tela de araña, luminosa en la noche, avanzando hacia todas partes. Como que una tranquilidad muy grande permeándolo todo. El ayer tan presente, tu infancia en la casa de la calle Leonidas Aguirre y en el Carril Sarmiento. Las vueltas de la vida hasta llegar a este teclado esta mañana mientras el sol, mientras los pájaros, mientras te levantas y tanta gente en tantos lugares del mundo se estará levantando también. Empieza el día y tantas veces habrán empezado así días como este, con sol y canto de pájaros. Buen día.

sexta-feira, 29 de abril de 2011

La persona

Esta mañana leía un cordel que un compañero hizo, sobre “La terapia comunitaria en la recuperación de la persona humana”, un artículo mío que en este mismo año de 2011, un amigo, en Mendoza, publicó en la revista La Nave. Me emociona porque son cosas profundas y verdaderas, reverberando en gente sensible. Son cosas que le hacen bien a quien, como yo y como tantos, en el pasado y en el presente, y con certeza también en el futuro, soñamos con una humanidad más humana, con una persona autónoma, dueña de su propia vida, aquella con que el Zarathustra nietzscheano soñaba, capaz de hacer girar las estrellas alrededor de sí. La persona que es un comienzo. Esa persona soy yo, eres tú, somos todos cuando nos damos cuenta de que todo lo que necesitamos está en nosotros mismos, sólo necesitamos saberlo, recordarlo, traerlo de nuevo al corazón.

terça-feira, 26 de abril de 2011

Tempo de desconto

Em muitos sentidos, considero a minha vida atual como um "tempo de desconto", como se diz quando a partida já terminou e o jogo é prorrogado por mais alguns minutos. Neste caso, são anos. Nem sempre tenho esta noção clara, mas quando, como hoje, contacto alguns velhos amigos/as dos meus anos moços, isto torna-se me claro. É um tempo de brinde, um tempo dado, um tempo de graça.

quinta-feira, 21 de abril de 2011

Jueves Santo

De pronto se acumuló tanta vida en tu vida, tantos hechos, lugares, personas, situaciones, pensamientos, sentimientos, que de pronto quisieras con todo eso hacer alguna cosa, como darle forma y ponerlo en las páginas de un libro, contar la vida que es la vida, la vida que viviste desde el comienzo, desde tus primeros días en ese cajoncito de madera que mamá había lijado por dentro y en el que te sentías como un rey, allá en la casa de los cosmos, en el carril Sarmiento, hasta esta mañana de jueves santo en que la lluvia, en que María, en que papá, en que Leo, Arturo, los chicos, la gente de la Terapia Comunitaria, los amigos de la Teología de la Liberación, Los Beatles, John Lennon, Van Gogh, Adalberto Barreto, toda tu vida, todas tus vidas. Aquella jornada en la Policía Federal en Buenos Aires en 1977, el miedo de la muerte, la decisión de subir la escalera que te llevaba a los pasaportes observados. Observar lo que vino después, las flores de este lado, liberarte de la lagartija, saber que vos podés, que sos bueno, que la gente te quiere porque sos bueno. Y esta mañana en João Pessoa en que la lluvia, en que Cortázar, Borges, Bécquer, Fernando Pessoa, la poesía, os prosemas, Comblin, Jesus, ah, no, ya no pongas más nombres fuertes que la lluvia, que el jueves santo, que Los Beatles. Pero por qué no, si quiero decirlo lo digo y se acabó. Se acaban los nombres. ¿Qué digo? La lista de nombres es infinita y me acuerdo de todos y de cada uno, de cada cara, de cada ser que vi desde el momento en que abrí los ojos y empecé a ver que en el mundo había gente y que los malvones, las macetas, las baldosas, el ti-co-ti, Tica, la empleada que nos servía en café con leche hirviendo, Mamina, Chogo, el tren, el mercado central, el Liceo Agrícola, el Universitario Central. Los asados, las caminatas, las guitarreadas, la bicicleta en la montaña con el Daniel. Nada de nombres, che. Por qué no nombrarlos, Tric y Trake, el Doctor Merengue, te acordás del Doctor Merengue y su otro yo? Pues yo me acuerdo, si no no te lo estaba contando ahora. Y la lluvia se va parando, o va dejando de llover, o disminuye la lluvia, no sé cuál sería la expresión correcta. Lo cierto es que el sonido va siendo cada vez más tenue, como las teclas de este teclado en que escribes estas cosas y ya vas dejando que los sonidos de las teclas y las gotas, de a poco vayan cesando hasta oír los pasos de ella llegando a la salita y diciéndote alguna cosa y la mano en el pelo, buen día, amor.

terça-feira, 12 de abril de 2011

Prosa e poesia

Deixara-se ir pela ladeira da memória. A cidade perdida de Marte, de Bradbury. A cidade e as estrelas, de Arthur Clarke. Nas montanhas da loucura, de Lovecraft. Esse mundo sem fronteiras e sem ideologias, essa terra que se estendia em todas as direções, acolhendo-o, acolhendo o mundo, a vida, tudo que existe. O mundo da literatura, dos contos, dos romances. Outro, é o mundo da poesia. Um mundo também sem proprietários. Um poeta prossegue as rimas dos outros, a construção é anônima e sem outro alvo que ela mesma, esse algo que não pode ser alcançado de outra forma. Borges o disse na Arte poética. A alusão. É um mundo de alusões. O poeta busca o que está ali, dentro dele e ao seu redor, e o traz para o lado de cá, o lado do efêmero, e nesse efêmero enxerta a eternidade.

domingo, 10 de abril de 2011

El camino, ensayos sobre el seguimiento de Jesus, por José Comblin (conclusión)

"Jesús no vino a destruir a la religión, sino a llevarla a su perfección. Esta perfección está más allá de la religión. Ésta necesita ser reorientada constantemente para transformarse en preparación para la vida cristiana y no ser un fin en sí misma –lo que es una tentación permanente, aún que inconsciente. La vida que Jesús vino a enseñar es muy simple. Pero esa simplicidad es, para nosotros, la ciudad puesta en la cumbre de la montaña, de la cual nos acercamos sin nunca poder alcanzarla, pero con la esperanza de que finalmente un día la alcancemos, después del actual caminar. Aquí en la tierra la vida es un permanente combate entre el amor y la resistencia al amor –que es el pecado. Esto nos muestra la necesidad de que la religión esté en permanente cambio, para que se transforme en ayuda y no en obstáculo para el crecimiento de la vida. El mensaje de Jesús es siempre el mismo, pero la religión varía de acuerdo con la variación de las culturas.

La salvación es el amor. Quien ama está a salvo y ya pasó de la muerte a la vida. La muerte física no lo cambiará. Lo que era en su vida terrestre amor, permanece para siempre. La única realidad de este mundo que permanece para la eternidad es el amor."

José Comblin, El camino: ensayos sobre el seguimiento de Jesús. Traducción de Rolando Lazarte. (São Paulo: Editora Paulus, 2004), p. 227

sábado, 9 de abril de 2011

Comblin

En estos días que han pasado desde la partida de nuestro querido amigo y maestro José Comblin, muchas veces he pensado en qué es lo que ha hecho de él alguien tan singular. Y la respuesta es siempre la misma: él no buscó ser seguido, no trató de crear adeptos, no quiso que se lo tomara como ejemplo. En todo lo que recuerdo de él, especialmente en una frase que fue el tema en un retiro (Beber del propio pozo), se resume lo que para mí hace de Comblin un verdadero guía: él llama al ser humano de vuelta a sí mismo. No hay en sus libros afán doctrinario o proselitista, no trata de convencer al lector de la veracidad de sus opiniones o argumentos. Por eso muy adecuadamente se lo llama a Comblin de una persona libertaria. Conocí Comblin a fines de 2008, es decir, a partir de esa fecha empecé a verlo con cierta frecuencia en las reuniones que se organizaban alrededor de su persona, en el Sitio São José, en Bayeux, un barrio pobre de João Pessoa. Ya lo había visto una vez en la casa de Dom Fragoso, en el barrio José Américo, otra área pobre de la capital paraibana. Supe que era especialista en el Espíritu Santo. Después empecé a leer sus obras, y fui encontrando en este sociólogo lúcido y claro, a veces cortante en sus expresiones, un amparo para mi propia caminata como sociólogo en acción en la Terapia Comunitaria, obra del antropólogo y teólogo Adalberto Barreto. El mosaico continuaba formándose, más claramente. Ahora que ya han pasado casi dos semanas desde tu partida, tengo certeza de que hay personas que dejan un trazo luminoso en nuestras vidas, y no es porque hayan querido ser imitadas o copiadas ni seguidas, sino porque al ser ellas mismas como vos fuiste, nos enseñan a ser nosotros mismos a cada instante, como respuesta radical a un sistema alienante y despersonalizante.