quinta-feira, 10 de janeiro de 2013

A literatura traz a vida para mais perto

Quando leio um relato, uma novela, um conto, posso me ver nas personagens. Posso lembrar de mim mesmo ao ler o que os escritores e as escritoras escreveram. Então posso compreender o sentido do que Julio Cortázar escrevera em A volta ao dia em 80 mundos: que a literatura desfaz a falsa objetividade criada pela inteligência raciocinante, pela codificação cotidianizada e pelos meios de comunicação. Nas personagens de ficção, posso ter vislumbres de mim mesmo. Posso ver recantos de mim mesmo que não me são aparentes até a hora em que me deparo com alguma descrição de algum aspecto de alguma das personagens do relato que estou lendo. Não importa muito (ou nada) que o enredo ou as próprias personagens pareçam (ou de fato estejam) muito distantes dos meus cenários habituais de vida. O que importa é que o escritor ou a escritora, foram capazes de trazer para o papel, alguns fios muito tênues da interioridade ou do comportamento de alguém ficcional, que cria como que um reflexo de mim mesmo. Nesse reflexo me vejo, e vou desfazendo o meu estranhamento. Sei que este caminho de reencontro, ou estes caminhos de reencontro de mim mesmo pela literatura, começaram na minha vida, muito cedo. Lembro dos contos que a minha mãe nos lia, quando éramos crianças. Cartas a gente menuda, de Constancio C. Vigil. La Señora del espino blanco, que era sobre a mãe de Jesus. A arca de Noé. Estes livros me chamavam a atenção por suas imagens. Creio que aos poucos fui encontrando um lugar nos livros, fui percebendo que ali era e sou mais eu. Passaram-se já muitos anos desde esses tempos iniciais das minhas primeiras leituras. Mas ainda hoje, e pela vida afora, fui mantendo e continuo reforçando a minha sensação de que o meu verdadeiro lugar está lá, nas páginas de algum livro. De algum ou de muitos livros, de todos os livros de ficção que li ao longo dos meus dias.

quarta-feira, 9 de janeiro de 2013

Tecendo juntos

Em várias oportunidades, tenho recebido mensagens de pessoas que tem valorizado esta partilha de textos e experiências. Nobreza obriga. Essas pessoas que dispendem algo do seu tempo para me encorajar a prosseguir nesta atividade, estimulam em mim o sentimento de que isto vale a pena. Vale a pena continuar crescendo juntos. Desfazer a mecanicidade, a mecanização, o distanciamento, o anonimato, o isolamento. Vale muito a pena estreitar laços. Apostar no diálogo que constrói. Boa parte destes escritos são partilhas de experiências pessoais. Mas não existe nada pessoal que não seja coletivo, social, comunitário. Daí o meu agradecimento redundar num reforço desta caminhada juntos. Que se estende por muitos lugares do Brasil, e de outros países da América Latina e Europa. Livros, letras, cadernos, palavras. São tijolos. Somos diálogo, conversa, construção de significados. Continuemos tecendo. Construindo esperança a cada dia. Esperança, sim. De que um mundo melhor aninha em cada um, em cada uma de nós. E que entre todos e todas, podemos construir e de fato estamos construindo uma humanidade mais fraterna, mais unificada, mais confiante na capacidade construtiva da palavra. Obrigado, sempre obrigado!

sábado, 5 de janeiro de 2013

¿Dónde está Dios?

Yo creo que no hay nadie que no se haya hecho, o que no siga haciéndose esta pregunta. Últimamente, estoy cada vez más tendiendo a encontrar a Dios dentro de mí mismo, o mejor dicho, a tratarme como una manifestación de Dios. Tratando de amarme, de conocerme, de percibir la grandiosidad del hecho de estar vivo. Yo creo que esta exploración del universo interior, estos intentos de auto-aceptación, tienen algo de sagrado. Talvez sean de las más sagradas de todas las cosas. Porque el amor a uno mismo (o a una misma, si sos mujer), es el comienzo de todo otro amor. No puedo amar a nadie si no me amo. Y si no amo a este Dios que soy yo, ¿a quién podría amar, de verdad? Estas preguntas las hago a partir de mi propia experiencia, y a partir de lo que vengo aprendiendo en varios ámbitos de la religiosidad y de la espiritualidad, bien como en la acción comunitaria, en la experiencia de actuar en el interior de la Terapia Comunitaria Integrativa, bien como en el espacio literario. En todos estos espacios, que tienden a ser un único espacio, todo converge hacia mí mismo, hacia mi propio ser. El amor de mis amigos, el amor de mi mujer, el amor de mis hijos e hijas, de toda mi familia, de las personas con quienes participo en todos estos ámbitos de crecimiento, tiene un comienzo y un final, que está en mi propia persona. Me voy dando cuenta de que mi vida surgió por un acto de amor de mis padres, y que en los diversos espacios donde me fui y me sigo construyendo como persona, fui teniendo oportunidades de ir conformando mi propia personalidad, mis modos de ser. Hoy me toca mirar toda esa caminata, toda esa construcción minuciosa que es la textura de mi propia vida, y no puedo dejar de notar que hay algo mucho más sutil cosiéndolo todo. Hay un clima de confianza, hoy puedo confiar. Hay una paz, una amorosidad, algo más grande, que guia mis pasos, así como los pasos de todas las personas alrededor. Y en esa confianza creciente, que viene como una especie de regalo a esta altura de mi vida, no puedo dejar de sentir la manifestación de Dios. Dios adentro, Dios afuera, Dios por todas partes.

quarta-feira, 2 de janeiro de 2013

Una especie de silencio

Hay veces que quisieras decir tantas cosas. De como es fuerte el impacto que en tí provoca la sensación de estar vivo. No dejas de maravillarte, cada día, con esta sensación tan intensa, de sentirte respirando, viendo, escuchando, caminando, sintiendo el mundo con tus manos, con tu pensamento, con tu corazón. A veces te quedas como absorto, ensimismado, como parado en el tiempo, viendo a alguien o alguna cosa, una persona o una planta, una casa o las nubes, las calles con autos, un niño jugando en la arena, alguien pasando con un perro, una flor. Con el tiempo, has ido recuperando una especie de silencio interior, una sensación como de vida primera. Aunque los pensamentos no han cesado del todo, a veces son tan tenues, tan como lejanos, que es casi como si no los hubiera. Casi como si solamente hubiera silencio, pero un silencio lleno, un silencio que cose todas las cosas, que une todo lo que existe, y te incluye en esa unidad.

terça-feira, 1 de janeiro de 2013

Movimiento de recuperación del lenguaje interno.

Desde que naciste, te fueron diciendo cosas sobre vos mismo (o sobre vos misma, si sos mujer, pero no me voy a pasar todo este escrito bifurcando el linguaje, siempre que hablo, hablo del ser humano, hombre o mujer). Que eras esto, que eras lo otro, que el mundo ser así o asá. Sólo que de pronto, un día, o varios días, o varias veces durante muchos días, te fuiste y te vas dando cuenta de que no, de que no sos tanto como te lo habías creído, ni el mundo es demasiado como te lo habías creído, tampoco. De repente, vas teniendo otras percepciones de tí mismo, que vienen abriéndose paso en medio de la nube, en medio de la pared de cosas extrañas que habías asimilado como propias, y dentro de la cual habías quedado preso. Y por un ladrillo que falta, por una brecha que se abre, empezás a verte a vos mismo. Entonces empezás a respirar mejor. Pero también surge un dilema. ¿Cómo continuar existiendo en un mundo en el que ya no sos más el que creías que eras (tus falsos yos), un mundo, por otra parte, que ya no es más como habías aprendido a creer que era? Es un problema, pero no lo es, también. En realidad, da mucho más trabajo, daba mucho más trabajo, hacerte creer a vos mismo todo el tiempo, que eras lo que no eras, que simplemente ser quien sos. Ser quien uno es, también da trabajo, pero es un trabajo diferente. Es un trabajo placentero, podríamos decir. Porque tenés que irte descifrando, tenés que irte descubriendo a cada instante, en vez de seguir obedecendo algún programa extraño internalizado, como antes. Ahora es como si el camino, el dentro y el fuera, se fueran definiendo a cada instante. Te vas creando, en un mundo que se recrea con vos, a todo instante. Vas a tropezar, probablemente, o con certeza, pero no van a ser tantas las caídas, ni tampoco tan violentas. De a poco vas a irte descubriendo más integrado a todo lo que existe. Vas a ir descubiriendo que hay como un mapa, un mapa cambiante, en la planta de tus pies, en tu respiración, en tus ojos, en tu sentimento, en todo tu cuerpo, en todo tu ser. Y este mapa que es cambiante, a todo instante se va transformando en otra cosa. Pero todo este proceso, toda esta recuperación de tu propio ser, demanda un trabajo de reconstrucción interna, de lo que sabes de tí y de lo que te vas diciendote a tí mismo todo el tempo. Los tropiezos que vas a encontrar, serán como que los ajustes inevitables entre lo viejo que cae y lo nuevo que renace. Y una cosa que puedo decir, por haberla experimentado y estar experimentándola, es que es muy lindo este proceso de irse pariendo a todo instante. Uno irá chocando con algunas personas o consigo mismo, hasta que todo vaya adquiriendo esa cualidad de ajuste cambiante. Bueno, esto es lo que te quería decir. Feliz vida nueva.

sábado, 29 de dezembro de 2012

2013

Quando eu era jovem, muito mais jovem do que agora, nem pensava em coisas como a morte. Um jovem não pensa na morte. Mas agora não tenho mais remédio que pensar, embora não goste, embora tente dispensar, não pensar. Nesta altura da vida, nesta altura de mim mesmo, já não posso mais fazer de conta de que nunca morrerei, de que nunca morrerão meus seres mais queridos. No entanto, contudo, porém, todavia, embora tenha aprendido que um dia, sim, um dia todos nós morremos fisicamente, definitivamente, ainda assim, decido que continuarei pelejando para que a eternidade me envolva por completo, ainda no meio da minha caminhada terrestre. Creio que, como seres humanos, podemos adiar ao máximo a morte prematura, a morte prévia, a morte anterior. Aquela que consiste em arriar bandeiras, em desistir, em deixar de se maravilhar com o milagre de estarmos vivos. Tem passado muito tempo desde os dias em que começou a minha vida. Muitos dias, muitos anos, muitas horas, muitos instantes. Mas ainda assim, ainda nesta quase véspera de um novo ano, como todo mundo, continuo apostando que o dia que vem, que o ano que vem, a vida que vem, será melhor, muito melhor. Mais justiça, mais amor, mais paz, mais solidariedade. Mais do que nos faz sermos mais humanos. Não tentaria, nesta altura da minha vida, nesta altura de mim mesmo, dar lições de nada para ninguém. Mas nada irá me tirar o privilégio --espero e decido -- nada irá me privar, repito, do direito de dizer que a vida é e será sempre, muito mais bonita. Não creio que deva, a esta altura da vida, a esta altura de mim mesmo, ter que me arrepender de qualquer coisa. Creio que há algo como uma luz infinita, um sol imenso, a estar muito perto de todos nós. Essa luz, esse sol infinito, está ao alcance de cada um de nós, de cada uma. Basta querer, basta se empenhar, e tenho a certeza de que todos vocês, todas vocês, tem se empenhado, continuarão se empenhando, como eu, nesta longa caminhada em direção ao nosso verdadeiro ser. Feliz 2013.

quinta-feira, 27 de dezembro de 2012

No hay tiempo

El tiempo va pasando, el tiempo parece parar, pero el tiempo no para. El tiempo pasa y se compacta. Viene como en oleadas, y se detiene. Te paras, te fijas, ¿Adónde va el tiempo? Miras alrededor, miras hacia adentro tuyo, y ves todo el tiempo vivido. Te parece increíble, tantas cosas, tanta gente, tantos lugares. Tiempos de estudiante, tiempos de niño. Tiempos de viajes. Tiempos de pintura, tiempo de colores. Tiempo, tiempo, tiempo ¿Adónde va el tiempo? ¿Adónde se ha ido el tiempo, si esta noche, a esta hora, exatamente en este minuto en que escribes estas cosas, parece que todo el tiempo se ha compactado en un instante del que parece que a cualquier momento va a surgir el instante siguiente? Miras el día, el mosaico de horas, de rostros, de lugares. El mar a la noche. La luna en el cielo. Las luces de la ciudad. La luna en el mar, reflejada en las olas, como un paisaje quieto. La gente en la vereda, los niños, los vendedores. El cielo fundido con el mar, y los barcos y las luces flotando en lo negro de la noche. ¿Adónde se ha ido el tempo? Los rostros, las caras. Los amigos en la reunión de la mañana. El tiempo contenido dentro de sí mismo. ¿Adónde va el tiempo?