quinta-feira, 11 de agosto de 2016

Contextualizando

A veces me parece que puedo estar teniendo algún problema, de diferentes naturalezas. Entonces recuerdo (pero sin revivir, evocando apenas alusivamente) épocas en que sí tuve problemas, y graves. Entonces no tengo más problemas. Esto no funciona automáticamente, ni todo el tiempo. Pero me ayuda a poner una proporción en las cosas. Por ejemplo, como me pasó hoy, que me robaron clonando mi tarjeta de crédito. En seguida viene la rabia, la sensación ultrajante de haber sido invadido en mi privacidad, la paranoia. De pronto veo que esto no es nada, frente a cosas que me tocó vivir, en distintos momentos de mi vida. También me pasa de mirar alrededor. Hay una amiga cuyo marido está en el hospital, con hipertensión. Otra amiga internada para ser operada. En fin, miro alrededor. Entonces las cosas cambian de proporción. Gano espacio, gano fuerzas. Pienso en limitaciones físicas que vienen con la edad. Vamos teniendo que acostumbrarnos a vivir de otra manera. Valorizar más lo pequeño. La gentileza de alguien que nos atiende con buena voluntad. Entonces vuelve el buen humor. Me río. Veo que todo está bien. Que todo está siempre bien. Alguien me da una mano, me dice alguna buena palabra. Un gesto de apoyo. Así uno se rehace, se reconoce en el fluir de los acontecimientos, que no siempre son como nos gustaría. Pero siempre vale la pena. Es sorprendente la vida, mirada en perspectiva.  

quarta-feira, 3 de agosto de 2016

Tranquilamente

Un color es más tranquilo. Un color es un sentimiento. Hay un celeste que me acompaña desde hace tiempo. Jazmín del cielo. Abuelas y madre. Abuelos. Mujer y esposa. Estas palabras expresan lo que el sentimiento reúne en un color, el celeste. Nacimiento. Eternidad. Paz. Tranquilidad. El sentimiento es todas estas cosas Yo no necesito pensar en estas cosas, ya que el color en sí mismo es todas ellas. Hay otros colores que son otras cosas, otros sentimientos. El amarillo es amor, familia y amigos, hijos e hijas, sueños realizados y por realizar. Algo eterno que está aquí y ahora, que es tangible, aunque muy tenue. Dios. Flores. Fé. Eternidad. Los colores convergen. Celeste y amarillo forman un verde claro, como de hoja. El verde es también tranquilizante. Son los campos y la montaña. El mar. Las plantas. Todo lo que crece en la tierra. Los ríos. Cuando quiero estar en paz, trato de color, en vez de pensar. Los pensamientos suscitan controversias, interpretaciones, debates, discusiones. El color no. El color es paz. Aún aquellos colores que asociamos a la muerte o al dolor, como el negro y el rojo, también son tranquilos. Autocontenidos. Son unidades en sí mismos. Contención. Unidad. Paz. 

terça-feira, 26 de julho de 2016

Compaginarse

No tengo nada que hacer, y me pongo a escribir. Esto me trae de inmediato, una sensación de unidad y paz. Pertenecimiento. Hace un ratito, hice un dibujo de un crucigrama en el que se puede leer, en el centro, en vertical, la palabra YOS. Son unas líneas celestes sobre fondo blanco. Esto también me trajo mucha paz. Ahora escucho los ruidos de las obras en construcción de los alrededores. Esta mañana anduve haciendo algunas compras por el barrio. Panadería, verdulería, farmacia. Encontré, en el veredón al borde del mar, un viejo y muy querido amigo. Conversamos un rato sobre varios asuntos, entre ellos las acciones de resistencia al golpe de Estado. La salud, etc. El mar, como siempre, trayendo aquella tranquilidad tan suya. El sol, el calor en este mes de julio. Y ahora al escribir, esa sensación de compaginación. Es tan bueno esto. Me voy uniendo, reuniendo. Ya la tarde debe estar bajando hacia la noche. Y el sol, la luna y las estrellas. Toda esta vida que se distribuye sobre la tierra. Y esas ganas de seguir escribiendo, no importa qué, para no dejar este lugar tan querido.  

domingo, 24 de julho de 2016

Nada a temer

Domingo sem temer. 

Voltar de Praia Bela. 

O mar turquesa. 

Os bambuzais na beira do caminho. 

As ondas espumosas. Deixar com que a água do rio te leve. Leve, leve. 

E o sol. Os barrancos multicoloridos. Nada a temer. O céu e as nuvens no céu. Tambaba. Os recifes. Ondas batendo nas rochas. Verde. Areia. Tranquilidade. Paz.  

sexta-feira, 15 de julho de 2016

También está esto

También está esto. Sobre todo ésto. Esto de estar aquí. 

Tengo cuadros aún no pintados. Telas en blanco y hojas en blanco. Espacios de posibilidades. Puedo pintarlos si quiero, o no. compañías. 

Soy parte de historias ocurridas y vividas en Argentina y Brasil. Chile y Uruguay. Bolivia y Venezuela. Ando por ahí con la vida puesta. No me van a robar la alegría que anida en mi interior. Es todo lo que tengo.  

terça-feira, 5 de julho de 2016

El conocimiento experiencial

Un título como éste es el del próximo capítulo que estoy digitando, de mi libro Libertatura, en español. Por algún motivo, me he detenido en la tarea de digitar. El saber de la experiencia. Lo que aprendemos con nuestra experiencia de vida. Ahora estaba reflexionando sobre esto. Lo que sabemos porque lo hemos experimentado. Lo sabemos de primera mano. No porque alguien nos dijo o porque lo leímos en algún libro o porque creemos que es así. Adalberto Barreto y José Comblin ponen este tipo de saber, en el centro de la liberación. El centro de la libertad, el foco de la libertad, es ese saber de primera mano, el saber experiencial. Caundo escribo estas cosas, respiro aliviado. La experiencia me lleva a mi infancia. Revivo ese estar en el mundo de la manera como lo viví cuando niño. Respiro aliviado y siento que es posible volver a esa libertad, ese estar feliz y despreocupado, confiado. Vivir para jugar, para disfrutar. Jugar y disfrutar. Todo es tan intenso cuando somos niños. Puede serlo de nuevo, si volvemos a ponernos en el centro de nuestra propia vida.