Un antiguo sentimiento me visita
Crianças em situação de vulnerabilidade
Lo enfrento con el bien mayor, que es lo que tengo
Esto pone las cosas en su lugar
Seguridad en el pertenecimiento
Despreocupación
Eternización.
Un antiguo sentimiento me visita
Crianças em situação de vulnerabilidade
Lo enfrento con el bien mayor, que es lo que tengo
Esto pone las cosas en su lugar
Seguridad en el pertenecimiento
Despreocupación
Eternización.
¿Qué quedó de todo aquello?
Una sombra persistente, que me obliga continuamente a positivar la vida.
El enemigo fue juzgado y condenado
Me toca a mí como viviente, celebrar la victoria
Tengo la fuerza de la comunidad a mi favor
Presente, cada vez más presente, como siempre estuve.
Tengo a mi favor la fuerza de este colectivo al que pertenezco
La red de la Terapia Comunitaria Integrativa.
El amor, la comunidad, la familia, el arte, la poesía, la unidad con lo eterno.
La celebración del ser que soy.
Sobreexigencia. Intranquilidad. Sobresalto. Negatividades proyectadas sobre lo que amamos. Miedo, por supuesto.
Son cosas que conocemos. ¿Y el remedio o los remedios? La vida nos va dando una manito.
No hay algo como la extinción del pasado. La negación de la historia. Pasado e historia, memoria, son la substancia del presente y la semilla del futuro o futuros.
¿Cuál elegir? ¿Qué futuro construyo o construimos juntos y juntas, en comunidad, como familia, humanidad?
En mi caso particular, y sólo puedo responder particularmente, personalmente, sigo construyendo un futuro presente ahora.
Veo más la continuidad de mi vida desde niño hasta este momento y hacia los días y años que iluminan mi caminar hacia adelante.
Aquello que permanece, lo que prevalece, es la solidaridad. La suma de voluntades hacia lo que es más elemental y básico. Cuidar la vida. Esto es lo que veo que más bien ha permanecido y permanece.
En la vereda contraria, y aquí hay que mirar y en seguida desviar la mirada, está y están los y los y las que no aman la vida sino la sofocan o pretenden sofocarla. A fuerza de sobretrabajo y exclusión, dominación y engaño. Fuerza bruta y mentiras, calumnia, difamación.
Las armas del enemigo. No es mi vereda. No es nuestra vereda. No vamos por ahí.
El capitalismo y el sistema social asentado en la explotación, la guerra y la barbarie, son un desafío para el lado humano de la humanidad. Y este lado humano, el lado sensible y amoroso, justo y constructivo, creativo y solidario, es el lado en que estamos.
Esto es lo que prevalece, como decíamos. Es lo que hay que reforzar continuamente y seguir sembrándolo minuto a minuto.
Y aquí ya volvemos al comienzo. Los días no son iguales, no se repiten. La vida se decide en un instante. Cada día es una nueva posibilidad de volver hacia las raíces y generar nuevos y buenos frutos. Hacia el sol. Hacia la luz. Hacia el amor y desde el amor.
Desde identidades recuperadas para la existencia plena. El paso del tiempo me sigue enseñando a tratar de ver unificadamente. No creer a la ligera cualquier cosa que se dice. Escuchar con el corazón.
Saber que la educación y el arte, en especial el arte poético y literario, son recordatorios de nuestra transitoriedad tanto cuanto de nuestra perennidad. ¡Que la brevedad del tiempo que habitamos esté plena del sentido que seamos capaces de darle!
Más creatividad, menos consumismo.
Así el tiempo en nuestras manos nos va revelando lo que buscamos. Lo que la humanidad viene siendo y construyendo a lo largo de la historia, proyectada a un futuro que debe ser cada vez más inclusivo. Más y más humanizador.
La atención es clave en este proceso. ¿Qué me sucede? ¿Qué está sucediendo? ¿Qué es lo que me hace bien o mal?
¿Qué es lo que quiero y me hace bien? ¿Cuánto me acepto y me quiero y amo?
A menos que preste atención aguzada a mi proceso vital, puede ser que ni siquiera esté vivo de verdad, sino apenas aguantando. El embrutecimiento siempre fue y sigue siendo herramienta de la dominación.
¡Que no substituyan nuestra percepción y consciencia por creencias u opiniones ajenas! ¡Yo en primer lugar, como agente y constructor de mi propio destino!
Nada de fe ciega en falsos gurús o dueños del saber. El saber se genera colectivamente, a partir de identidades y opciones valorativas, afinidades.
Atención a la vida, sobre todo.
El amor de una mujer.
Yo tenía 17 años. Recuerdo como si fuera ahora. Y es ahora. Ahora que tengo casi 71 años, vivo este sueño.
¿Qué consecuencias prácticas tiene este sueño vivo?
Vivo tranquilo y sereno. Confío. No me preocupo. Me río de nuevo, y mucho.
Participo de una comunidad en movimiento. Una comunidad abierta, de gente que se busca a sí misma.
Esto significa seguridad en el pertenecimiento.
La Terapia Comunitaria Integrativa es ese sueño vivo.
Yo puedo enfrentar victoriosamente cualquier circunstancia.
No tengo miedo de morir, si bien que no tengo ninguna simpatía por la idea de la muerte. Sé que existe, está ahí, en algún lugar, pero espero que ella tampoco tenga prisa en encontrarme.
Eternización es eso. Es la poesía diaria. Es nacer cada vez que la belleza nos despierta.
Es saber que somos artífices de nuestro propio destino.
Y que sol y luna, agua y flor, y todo lo que soy, es una multitud en movimiento, que me anima y anida.
Vivir
Estar sano
Disfrutar de la vida.
Amar y ser amado
Ver que valió la pena.
Saberse parte de una humanidad constructiva y creativa.
El placer de tener placer.
El placer de sentir
Respirar.
Sentirse.
Ser.
Belleza
es el placer más inmediato y accesible. El más fácil de alcanzar. El
más disponible, si nos disponemos a disfrutar. Es la manera más rapida
de estar bien. Ver lo bello. Sentir placer apreciando la belleza interna
y próxima.
Vivir la vida es mucho eso. Disfrutar de la belleza cercana. Puedo elegir y elijo ser feliz disfrutando de la belleza. Una mirada. Una voz. Un abrazo. El cielo. Un color. Una flor. Por eso soy feliz. Teniendo cerca la belleza, estoy bien.
Ilustración: "Pertenecimiento" (El tesoro del corazón)
Lo que no es mío casi me mata. Me toca aprender, o reaprender, a dejar afuera lo que no me pertenece. Lo que me hace mal.
Lo que aunque se disfrace con ropajes seductoras, simplemente mata. Del mismo modo como le cierro la puerta a quien quiera entrar a mi casa a hacer daño, aprendo o reaprendo a cerrar las puertas a lo que no quiero que entre en mí porque daña, lastima, hiere, perjudica, hace mal. Mata. Aprendo que tengo el poder y aún el deber de cerrarle la puerta en la cara a todo lo que destruye y mata. El odio. La mentira. El engaño, la confusión. La confusión creo que es lo que más me ha hecho daño. Y veo que esto sucede también con otras personas. ¿Adónde quiero llegar?
En enero-febrero de 2023 tuve sensaciones de proximidad de la muerte (https://revistaconsciencia.com/reconstrucao-2/) Ahora estoy en la proximidad de participar de una nueva jornada literaria en el sindicato docente de la UFPB-JP. Madona dos Páramos, de Ricardo Guilherme Dicke. Estoy en una etapa de la vida en que todo vuelve a tener un valor especial. Todo se reúne. Los frutos se muestran de manera evidente. La sensación de pertenecimiento y seguridad, el afecto como valor esencial que sostiene la vida, se hacen también más evidentes.
Lo que estoy tratando de decir, y no sé si lo estoy consiguiendo, es que ya no puedo más coquetear con el enemigo. Ahora me toca vivir como viví toda mi vida, de manera todavía más consciente. Cada instante es aún más precioso. La luz que me ilumina y soy. La luz que me guía desde adentro y alrededor, son ya inocultables.
Vivo para el amor. Mi proyecto no es la muerte, aunque me sentí pegado y me quedé pegado a muertes plantadas. Es el arte del enemigo. Mis artes, sin embargo, y mi persistencia en tenerme de vuelta, me han ido mostrando de nuevo la realidad. Lo que es verdaderamente real. Lo que existe de hecho. Lo que hay es una breve eternidad que transitamos como humanos, cuyo sentido, dirección y sabor, es en buena medida fruto de nuestras propias elecciones y decisiones. Responsabilidad.
Ahora me toca, decía, mirar de frente al ser que soy. La vida que fui capaz de construir desde mis días de niño hasta crecer y fructificar. Madona dos Páramos es talvez una metáfora de esa búsqueda en la cual hoy me veo como vencedor. Alguien que vive su sueño.
Alguien que empezó de nuevo y sigue empezando de nuevo cada día, a toda hora, en todo momento. Yo soy así, que voy a hacer.