quarta-feira, 9 de janeiro de 2013
Tecendo juntos
Em várias oportunidades, tenho recebido mensagens de pessoas que tem valorizado esta partilha de textos e experiências. Nobreza obriga. Essas pessoas que dispendem algo do seu tempo para me encorajar a prosseguir nesta atividade, estimulam em mim o sentimento de que isto vale a pena. Vale a pena continuar crescendo juntos. Desfazer a mecanicidade, a mecanização, o distanciamento, o anonimato, o isolamento. Vale muito a pena estreitar laços. Apostar no diálogo que constrói.
Boa parte destes escritos são partilhas de experiências pessoais. Mas não existe nada pessoal que não seja coletivo, social, comunitário. Daí o meu agradecimento redundar num reforço desta caminhada juntos. Que se estende por muitos lugares do Brasil, e de outros países da América Latina e Europa. Livros, letras, cadernos, palavras. São tijolos. Somos diálogo, conversa, construção de significados. Continuemos tecendo. Construindo esperança a cada dia. Esperança, sim. De que um mundo melhor aninha em cada um, em cada uma de nós. E que entre todos e todas, podemos construir e de fato estamos construindo uma humanidade mais fraterna, mais unificada, mais confiante na capacidade construtiva da palavra. Obrigado, sempre obrigado!
sábado, 5 de janeiro de 2013
¿Dónde está Dios?
Yo creo que no hay nadie que no se haya hecho, o que no siga haciéndose esta pregunta. Últimamente, estoy cada vez más tendiendo a encontrar a Dios dentro de mí mismo, o mejor dicho, a tratarme como una manifestación de Dios. Tratando de amarme, de conocerme, de percibir la grandiosidad del hecho de estar vivo. Yo creo que esta exploración del universo interior, estos intentos de auto-aceptación, tienen algo de sagrado. Talvez sean de las más sagradas de todas las cosas. Porque el amor a uno mismo (o a una misma, si sos mujer), es el comienzo de todo otro amor. No puedo amar a nadie si no me amo. Y si no amo a este Dios que soy yo, ¿a quién podría amar, de verdad? Estas preguntas las hago a partir de mi propia experiencia, y a partir de lo que vengo aprendiendo en varios ámbitos de la religiosidad y de la espiritualidad, bien como en la acción comunitaria, en la experiencia de actuar en el interior de la Terapia Comunitaria Integrativa, bien como en el espacio literario. En todos estos espacios, que tienden a ser un único espacio, todo converge hacia mí mismo, hacia mi propio ser. El amor de mis amigos, el amor de mi mujer, el amor de mis hijos e hijas, de toda mi familia, de las personas con quienes participo en todos estos ámbitos de crecimiento, tiene un comienzo y un final, que está en mi propia persona. Me voy dando cuenta de que mi vida surgió por un acto de amor de mis padres, y que en los diversos espacios donde me fui y me sigo construyendo como persona, fui teniendo oportunidades de ir conformando mi propia personalidad, mis modos de ser. Hoy me toca mirar toda esa caminata, toda esa construcción minuciosa que es la textura de mi propia vida, y no puedo dejar de notar que hay algo mucho más sutil cosiéndolo todo. Hay un clima de confianza, hoy puedo confiar. Hay una paz, una amorosidad, algo más grande, que guia mis pasos, así como los pasos de todas las personas alrededor. Y en esa confianza creciente, que viene como una especie de regalo a esta altura de mi vida, no puedo dejar de sentir la manifestación de Dios. Dios adentro, Dios afuera, Dios por todas partes.
quarta-feira, 2 de janeiro de 2013
Una especie de silencio
Hay veces que quisieras decir tantas cosas. De como es fuerte el impacto que en tí provoca la sensación de estar vivo. No dejas de maravillarte, cada día, con esta sensación tan intensa, de sentirte respirando, viendo, escuchando, caminando, sintiendo el mundo con tus manos, con tu pensamento, con tu corazón. A veces te quedas como absorto, ensimismado, como parado en el tiempo, viendo a alguien o alguna cosa, una persona o una planta, una casa o las nubes, las calles con autos, un niño jugando en la arena, alguien pasando con un perro, una flor. Con el tiempo, has ido recuperando una especie de silencio interior, una sensación como de vida primera. Aunque los pensamentos no han cesado del todo, a veces son tan tenues, tan como lejanos, que es casi como si no los hubiera. Casi como si solamente hubiera silencio, pero un silencio lleno, un silencio que cose todas las cosas, que une todo lo que existe, y te incluye en esa unidad.
terça-feira, 1 de janeiro de 2013
Movimiento de recuperación del lenguaje interno.
Desde que naciste, te fueron diciendo cosas sobre vos mismo (o sobre vos misma, si sos mujer, pero no me voy a pasar todo este escrito bifurcando el linguaje, siempre que hablo, hablo del ser humano, hombre o mujer). Que eras esto, que eras lo otro, que el mundo ser así o asá.
Sólo que de pronto, un día, o varios días, o varias veces durante muchos días, te fuiste y te vas dando cuenta de que no, de que no sos tanto como te lo habías creído, ni el mundo es demasiado como te lo habías creído, tampoco.
De repente, vas teniendo otras percepciones de tí mismo, que vienen abriéndose paso en medio de la nube, en medio de la pared de cosas extrañas que habías asimilado como propias, y dentro de la cual habías quedado preso.
Y por un ladrillo que falta, por una brecha que se abre, empezás a verte a vos mismo. Entonces empezás a respirar mejor. Pero también surge un dilema. ¿Cómo continuar existiendo en un mundo en el que ya no sos más el que creías que eras (tus falsos yos), un mundo, por otra parte, que ya no es más como habías aprendido a creer que era? Es un problema, pero no lo es, también.
En realidad, da mucho más trabajo, daba mucho más trabajo, hacerte creer a vos mismo todo el tiempo, que eras lo que no eras, que simplemente ser quien sos. Ser quien uno es, también da trabajo, pero es un trabajo diferente. Es un trabajo placentero, podríamos decir.
Porque tenés que irte descifrando, tenés que irte descubriendo a cada instante, en vez de seguir obedecendo algún programa extraño internalizado, como antes. Ahora es como si el camino, el dentro y el fuera, se fueran definiendo a cada instante. Te vas creando, en un mundo que se recrea con vos, a todo instante.
Vas a tropezar, probablemente, o con certeza, pero no van a ser tantas las caídas, ni tampoco tan violentas. De a poco vas a irte descubriendo más integrado a todo lo que existe. Vas a ir descubiriendo que hay como un mapa, un mapa cambiante, en la planta de tus pies, en tu respiración, en tus ojos, en tu sentimento, en todo tu cuerpo, en todo tu ser. Y este mapa que es cambiante, a todo instante se va transformando en otra cosa.
Pero todo este proceso, toda esta recuperación de tu propio ser, demanda un trabajo de reconstrucción interna, de lo que sabes de tí y de lo que te vas diciendote a tí mismo todo el tempo. Los tropiezos que vas a encontrar, serán como que los ajustes inevitables entre lo viejo que cae y lo nuevo que renace.
Y una cosa que puedo decir, por haberla experimentado y estar experimentándola, es que es muy lindo este proceso de irse pariendo a todo instante. Uno irá chocando con algunas personas o consigo mismo, hasta que todo vaya adquiriendo esa cualidad de ajuste cambiante. Bueno, esto es lo que te quería decir.
Feliz vida nueva.
sábado, 29 de dezembro de 2012
2013
Quando eu era jovem, muito mais jovem do que agora, nem pensava em coisas como a morte. Um jovem não pensa na morte. Mas agora não tenho mais remédio que pensar, embora não goste, embora tente dispensar, não pensar.
Nesta altura da vida, nesta altura de mim mesmo, já não posso mais fazer de conta de que nunca morrerei, de que nunca morrerão meus seres mais queridos.
No entanto, contudo, porém, todavia, embora tenha aprendido que um dia, sim, um dia todos nós morremos fisicamente, definitivamente, ainda assim, decido que continuarei pelejando para que a eternidade me envolva por completo, ainda no meio da minha caminhada terrestre.
Creio que, como seres humanos, podemos adiar ao máximo a morte prematura, a morte prévia, a morte anterior. Aquela que consiste em arriar bandeiras, em desistir, em deixar de se maravilhar com o milagre de estarmos vivos.
Tem passado muito tempo desde os dias em que começou a minha vida. Muitos dias, muitos anos, muitas horas, muitos instantes. Mas ainda assim, ainda nesta quase véspera de um novo ano, como todo mundo, continuo apostando que o dia que vem, que o ano que vem, a vida que vem, será melhor, muito melhor.
Mais justiça, mais amor, mais paz, mais solidariedade. Mais do que nos faz sermos mais humanos. Não tentaria, nesta altura da minha vida, nesta altura de mim mesmo, dar lições de nada para ninguém.
Mas nada irá me tirar o privilégio --espero e decido -- nada irá me privar, repito, do direito de dizer que a vida é e será sempre, muito mais bonita.
Não creio que deva, a esta altura da vida, a esta altura de mim mesmo, ter que me arrepender de qualquer coisa. Creio que há algo como uma luz infinita, um sol imenso, a estar muito perto de todos nós.
Essa luz, esse sol infinito, está ao alcance de cada um de nós, de cada uma. Basta querer, basta se empenhar, e tenho a certeza de que todos vocês, todas vocês, tem se empenhado, continuarão se empenhando, como eu, nesta longa caminhada em direção ao nosso verdadeiro ser.
Feliz 2013.
quinta-feira, 27 de dezembro de 2012
No hay tiempo
El tiempo va pasando, el tiempo parece parar, pero el tiempo no para. El tiempo pasa y se compacta. Viene como en oleadas, y se detiene. Te paras, te fijas, ¿Adónde va el tiempo? Miras alrededor, miras hacia adentro tuyo, y ves todo el tiempo vivido. Te parece increíble, tantas cosas, tanta gente, tantos lugares. Tiempos de estudiante, tiempos de niño. Tiempos de viajes. Tiempos de pintura, tiempo de colores. Tiempo, tiempo, tiempo ¿Adónde va el tiempo? ¿Adónde se ha ido el tiempo, si esta noche, a esta hora, exatamente en este minuto en que escribes estas cosas, parece que todo el tiempo se ha compactado en un instante del que parece que a cualquier momento va a surgir el instante siguiente? Miras el día, el mosaico de horas, de rostros, de lugares. El mar a la noche. La luna en el cielo. Las luces de la ciudad. La luna en el mar, reflejada en las olas, como un paisaje quieto. La gente en la vereda, los niños, los vendedores. El cielo fundido con el mar, y los barcos y las luces flotando en lo negro de la noche. ¿Adónde se ha ido el tempo? Los rostros, las caras. Los amigos en la reunión de la mañana. El tiempo contenido dentro de sí mismo. ¿Adónde va el tiempo?
segunda-feira, 24 de dezembro de 2012
Nada devo
Esta manhã pensei que poderia ser uma experiência interessante, pensar que eu não devia nada a ninguém, nem nada a mim mesmo, que estava zerado, quanto a dívidas. Veio uma paz muito grande. Foi um instante fugaz, não lembro se foi numa loja onde fui comprar lençóis com a minha esposa, ou em algum dos trajetos percorridos. O caso é que, pensei, se não devo nada, nem aos outros e nem a mim mesmo, estou em paz. Veio, como digo, uma alegria muito grande. Mas veio também um vazio. E o vaziou foi como uma porta, uma libertação. Se não tenho dívidas, se não devo nada e se ninguém tampouco nada me deve, tudo está como deveria ser. Não há uma rede de cobranças e nem de exigências de mim para com os outros ou de mim para comigo mesmo, e nem tampouco dos outros com relação à mim. Zerado. Estou zerado, pensei. Acho que este exercício abre uma possibilidade. Não é que, de verdade, eu não deva nada. Pode até ser que deva. Mas me permito pensar, por um momento, que não devo nada e que ninguém me deve. Que o mundo foi resgatado do comércio e do mercantilismo, do devo e me deves. Não devo e nem me deves. Não é melhor assim? Ao menos como exercício, como uma possibilidade. Pensei nas pessoas todas que amo, os seres que moram no meu coração, as pessoas queridas das redes que constituem a minha vida. Durante muito tempo pensei que devia a eles, a estes seres sem os quais não concebo a minha vida. Mas isto me penalizava. Me fazia sentir em falta, permanentemente. Eu não lhes devo nada, e nem me devem. Os amo, as amo, mas isto não estabelece obrigações de parte a parte. É gratuito. Quando fiz este exercício, de manhã, e agora que escrevo, vem uma sensação como de começo. Uma limpeza interior. Um espaço dentro de mim. Há uma possibilidade. Não necessito das cobranças interiores, de mim para comigo mesmo. Dispenso o cobrador interno, ao menos neste momento. Quem sabe possa vir a dispensá-lo definitivamente, mas por enquanto, penso que, agora, neste instante, nesta véspera de Natal de 2012, não devo nada. Nem a você, nem a mim, nem a ninguém. Estou zerado. Há uma possibilidade. Sinto o recomeço da vida. Um nascimento. A minha infância. O tempo primeiro, o tempo primordial. Recomeço.
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