quinta-feira, 3 de junho de 2010

La terapia comunitaria como modo de vida

Muchas veces he reflexionado acerca de cómo la vida de uno cambia a partir del momento en que uno se forma en terapia comunitaria. No es solamente que uno aprende alguna cosa nueva, que de hecho se aprende. Es que uno vuelve a ser uno mismo, lo cual es un hecho transcendental. Uno vuelve a ser uno mismo, y esto es un proceso objetivo tanto cuanto subjetivo.

De a poco, tu ser, que se había enajenado en papeles sociales que te alienaban, que hacían de vos una cosa, una máquina de cumplir obligaciones, vuelve a ser el mismo ser que siempre habías sido, pero que estaba tapado, oprimido, negado, por la capa externa que te iba asfixiando poco a poco.

Este regreso de uno a uno mismo, este retorno de la persona a lo que ella es, tiene el valor de un nuevo nacimiento, y esto es lo que yo vengo experimentando, tanto en mí mismo como en los demás, con quienes vengo participando de ruedas de terapia comunitaria, encuentros de formadores, cursos de formación, intermisiones.

Cuando se evalúa, como ya ha sido evaluado, el impacto de la terapia comunitaria en la vida de las personas, el ítem número uno es el empoderamiento personal. Otra vez la persona siente que puede, se da cuenta de que ella es capaz. Se descubre parte activa en una red de relaciones, en el proceso histórico de su vida, y de la vida de su familia, de su país, de su región, del mundo en que vivimos.

Varias investigaciones han confirmado este hecho de capital importancia, de redescubrimiento del propio ser, del ser auténtico, a través de la terapia comunitaria como modo de vida, como forma de verse a uno mismo y a los demás, como manera de encarar la vida todos los días, con una nueva relación de afecto por uno mismo y por los demás, con una nueva esperanza y una nueva forma de pensar y de sentir.

quarta-feira, 2 de junho de 2010

Un mundo sin estado

Las recientes agresiones de Israel a un grupo de personas que llevaba ayuda humanitaria a los palestinos de los campos de exterminio de Gaza, me han hecho pensar, como deben haber hecho pensar a mucha gente en el mundo, en lo que es el estado, el estado fascista, nazi, sionista, y los mecanismos estatales de dominación, de explotación y de muerte.

Más allá o más acá de los hechos que Israel protagoniza, cercando y matando de hambre a los palestinos sitiados en los campos de exterminio, queda el hecho de que la vida de las personas sigue en manos de quienes dicen que deberían protegerla. El estado es y será, no hay como deje de ser, un mecanismo de robo, de explotación, de engaño y de muerte.

Pienso en Imagine, de John Lennon, y no puedo dejar de soñar, como mucha gente deberá estar soñando a lo largo y a lo ancho del mundo, con un mundo sin fronteras, sin militares, sin bombas ni fusiles, sin violencia ni muerte.

Yo sé que esto puede parecer imposible, pero algo me dice que un día podremos vivir sin cadenas, sin mentiras, sin engaños, sin corrupción, sin ejércitos ni torturas, sin campos de concentración o de exterminio, sin fuerza bruta, sin estado.
Un mundo sin explotadores ni explotados, donde la existencia de cada uno sea una posibilidad de crecimiento para los demás, y no una condición o posibilidad de explotación, como en el sistema actual. Y cuando digo sistema, me refiero a un modo de relacionarse las personas entre sí, con el tiempo, con las cosas, con la vida, con la naturaleza.

El modo capitalista instaura la relación única de la dominación, de la apropiación privada, del tener en vez del ser. Es un sistema o un modo de relacionarse, que vive de la exclusión, de la separatividad, del yo tengo y vos no, yo soy y vos no.

En el sistema o modo capitalista, el otro o es un obstáculo a eliminar, y ahí viene la lógica bélica, la de la guerra, la del matar para vencer, o bien el otro es alguien a quien dominar, a quien explotar, de quien sacar energías para mi beneficio propio y personal, con exclusión del colectivo o social.

En el mundo sin estado que muchos soñamos, no habrá necesidad de mediadores, de alguien que lucre con la vida ajena, nadie que viva para que otros vivan mejor mientras él o ella se hunde y se degrada, se transforma en cosa. Ese otro mundo es posible, depende de otros estados de conciencia que no son el de la propiedad privada ni el de la exclusión. Supone otra ética, otros principios y otros valores, ya enunciados y practicados por millares de personas por todo el mundo.

terça-feira, 1 de junho de 2010

domingo, 30 de maio de 2010

O movimento da libertação interior, a revolução interior

Algumas vezes, tenho pensado que poderia ser interessante escrever alguma coisa sobre o movimento da libertação interior, ou sobre a revolução interior, que não são a mesma coisa, mês se parecem, estão inter-relacionados estreita e profundamente. Em ambos os casos, se trata de um movimento que a pessoa empreende em direção a si mesma. Um caminho que ela decide empreender para saber quem ela é. Devo dizer --abrindo aqui um parênteses-- que estas digressões não tem outro objetivo do que o clarear a minha própria trajetória de vida e, em algum sentido, o vasto esforço da humanidade como tal, desde as profundezas das origens da caminhada humana em busca de si mesma.

Aqui não há doutrinas nem organizações, tampouco fronteiras ideológicas ou qualquer outro tipo de afã privatizante ou exclusivista. Podemos dizer, como forma de começar esta conversa, (porque é disto que se trata, de uma conversa e não de um discurso, não há pretensão de exibir conhecimento ou convencer) que entendemos como movimento de libertação interior ou revolução interior –ainda tratando ambos em conjunto, quase como sinônimos, que não são—tudo que a alma faz para se ver livre do que a trava, do que a aliena, do que a confunde e engana.

Neste sentido, podemos dizer que a terapia comunitária é um movimento de libertação interior, que o pensamento de Marx é um movimento de libertação interior, o pensamento de Paulo Freire, as idéias e a prática de Jesus, etc. Tudo que traga a pessoa de volta para ela mesma, tudo que dissolva as ilusões ou mentiras, os enganos ou preconceitos, tudo que afaste da verdade, é movimento de libertação interior. A meditação, a oração, a arte, o estudo das religiões e a sua prática, a partilha, a expansão da consciência a través do trabalho individual e coletivo, das ações solidárias ou solitárias, são também expressões ou formas de realização da libertação interior. Deve estar claro, neste ponto, que não há –como dissemos— receitas ou dogmas.

Da revolução interior podemos dizer que seja o processo de retorno da alma a si mesma, produzido por uma relembrança ou reintegro dela à matriz divina essencial que subjaz a toda manifestação, a tudo que existe. Talvez possamos dizer que esta revolução, que resulta da libertação interior, é o fim do caminho humano, é a conclusão da caminhada.

Alguns, como São Francisco de Assis ou Gandhi e o próprio Jesus, se tornaram exemplos desta possibilidade que está aberta a toda pessoa humana pelo mero fato dela existir. Os Beatles, John Lennon e George Harrison em particular, mas o conjunto como um todo, funcionaram --e funcionam ainda-- como promotores da libertação interior e coletiva pelo amor expansivo, o amor sem fronteiras, a fraternidade universal, a comunhão com tudo que existe.

Não há conclusões para este início de conversa, apenas a expectativa de que possamos nos lembrar, que possamos nos lembrar de nós mesmos.

Tiempo

El tiempo no es contínuo e indiferenciado, pero sí discontínuo y diferenciado. Esto lo puedes descubrir por ti mismo. Las cosas no son para ser hechas en cualquier momento, pero sí en un tiempo cierto, en el tiempo justo o adecuado. En el lenguaje del Eclesiastés, podemos decir que: hay un tiempo para todas las cosas.

Ayer

Algún recuerdo cobrándote por lo que no hiciste ayer, por qué no hiciste esto, lo otro, lo de más allá. Y tú te preguntas qué puede uno hacer en relación a lo que ya pasó como no sea aprender para otra vez? ¿Cuál sería la lección? ¿No dejarte atropellar? ¿Te habrías de hecho dejado atropellar por no reclamar de quien pasara delante de ti, haciéndote esperar más de lo debido, injustamente? ¿Cuál habría sido la reacción correcta, para que hoy, un día después, no te hubiera quedado un gusto amargo, como de que te dejaste pisotear? ¿Deberías haberle gritado al tipo que venía en la camioneta cara y te dejó para atrás? ¿Sería esa la actitud correcta? O haberle dicho con amabilidad que no lo hiciera, que estabas tú adelante, ya siendo atendido por el mecánico que cambiaba el aceite de tu auto. No lo sabes. Aún hoy, el eco de lo que no estuvo bien contamina este comienzo de día. También te sientes un poco solo, ella viajará y no vas con ella, y la casa sin ella o el día sin ella son vacíos, tristes. Puedes colmarte a ti mismo, llenar tu día de sentido. Y no necesitas culparte por el día de ayer, lo que no hiciste, ten piedad de ti, perdónate, no siempre estás en pie de guerra para defender tus derechos. Eres un ser humano sensible y bueno, y a veces no te sabes defender. Pero no siempre es así. No dejes de verte en movimiento. Todo cambia, constantemente. No te chicotees.

sábado, 29 de maio de 2010

Esta noche

Esta mañana volviste a Praia Bela: el río que desemboca en el mar había cambiado el paisaje. Anduviste con ella por la playa, soñando con viajes, con el tiempo futuro, hablando de la vida, de las cosas, de la gente, tantas cosas. Ahora escribes estas cosas, en el comienzo de la noche. Oyes los grillos. Un auto pasa. La luna estará en el cielo.