En mí
En mi lugar
Desde aquí.
En mí está
todo bien.
Cuando escribo
esto, estoy bien.
Sé que
estoy bien. Todo está bien aquí, en mi lugar.
Hay algo
fundamental en mi vida, que he buscado y conseguido.
Es aquello
de lo cual todo depende. Lo que sostiene todo lo que existe. Vivo en un espacio
determinado. El mundo a mi alcance.
Hay cosas
aún en este mundo mío, que no puedo modificar. Actitudes y comportamientos
fuera de lugar. Alguien que me daña, desconociendo mi lugar y la persona que
soy.
Obligatoriamente
tengo que tomar distancia de esta persona. Protegerme es poner distancia. Esperar.
Dejar que el tiempo haga su trabajo.
Me abro a
la escucha de las personas que me quieren. Reactivo las fuentes de mi fuerza. Inevitablemente
seré respetado, en toda situación.
No he
llegado aquí evitando los conflictos. Tampoco enfrentándolos sin estar
preparado. Tengo la claridad de saber que no soy responsable por las
frustraciones de otras personas.
Gente adulta
asume, debe asumir las consecuencias de sus actos. Yo asumo las consecuencias
de mis decisiones y actos.
Escribo estas
cosas pues la paz es todo lo que necesito. Y nada ni nadie me la va a robar.
La guerra
terminó. La guerra externa. Una de ellas. Otras prosiguen, otras se meten
adentro, o tratan de meterse adentro, ya que toda guerra busca desequilibrar. Desorientar.
Confundir. Extraviar.
En la etapa
de la vida en que me encuentro, no voy a permitir que nada ni nadie me robe lo
que conquisté arduamente. Yo no soy culpable, nunca lo fui. Me amnistié.
Me amo y me
sigo amando de manera más tierna cada vez. Viendo la persona que soy. Alguien que
da la cara, que anda por el mundo despertando buenos sentimientos y reacciones.
En el
pasado inclusive tuve que enfrentar dentro de mi familia, enfrentamientos
desleales. De esos que a uno le roban la tranquilidad. Acusaciones falsas. Inversión
de la realidad. Casi me confundo de nuevo. Pero tengo conciencia de quien soy. No
me van a poner contra mí mismo por nada ni de manera alguna.