sexta-feira, 29 de dezembro de 2017

Simplemente

“El mensaje de Jesús es simple, pero su simplicidad está para nosotros como la ciudad en la cumbre de la montaña: nos movemos como si fuéramos a alcanzarla, sabiendo que talvez nunca lleguemos allá.” (José Comblin, O Caminho. Ensaio sobre o seguimento de Jesús). 

Hoy recuerdo estas palabras del Padre Comblin, y agradezco haber tenido acceso al evangelio desde el comienzo de mi vida. Una fuente de luz y de confianza. Las palabras de Jesús son simples, realmente. Puedo dejar que ellas me lleven a ese reino de paz, amor y justicia que nos fue dado como un don gratuito por Dios. Solo necesito hacer un pequeño esfuerzo para ponerme en sintonía con la presencia del Dios hecho hombre. 

Aprendiendo

¡He recebido tantas cosas buenas, a cambio de algunas que no valían la pena! Hoy pienso en esto, y me invade un sentimiento de gratitud. Perdí una seguridad que yo tenía, que era completamente falsa. Pensamientos ajenos que había asimiliado como propios, y que me hacían crer que yo era más y que sabía más que los demás. En cambio, recibí una confianza infinita en el poder del amor de Dios, que me acompaña y me guía en todos mis pasos. Perdí falsos amigos, que estaban a mi lado por causa de la dificultad que yo tenía para aceptarme como yo soy. En cambio, recuperé la capacidad de ver lo mejor en las personas. Mi soledad es plena, está llena del afecto de las personas que me constituyen por dentro. Cada vez más me abro al misterio de la vida. Un aprendizaje constante, que me va adentrando en la eternidad a cada instante. Perdí la noción de ser alguien que no tenía un lugar en el mundo. Me descubro parte de una totalidad infinitamente amorosa y justa. El arte y el amor me abren a esta realidad. 

segunda-feira, 25 de dezembro de 2017

Recomienzo

Pronto llegará el sol, a pintar de colores el cielo. Lo vivido en estos días de convivencia familiar, me llama a querer decir algo. La familia me da seguridad. Es como un nido en el que me asiento y vivo. Son como hilos tenues que me constituyen por dentro. Cuando me abro a la convivencia con amigos, y con personas próximas, me doy cuenta de que este tejido de luz interior sólida, es más grande. La familia es más grande. En estos días pasados, se reunieron mis familias argentina y brasileña. No la totalidad, pero sí quienes pudieron hacerse presentes en mi casamento con María, en Carapibus, Conde, Paraíba. Me doy cuenta de que algo se fortaleció aún más. Unidad. Las conversaciones se van juntando. Este es el mundo real. Aquí no vale lo que se disemina desde las TVs o las redes sociales. Aquí hay proximidad, acercamiento, confianza, alegría, fé. Nacen niños. Nos renovamos los que tenemos más edad. Aquí es la vida, la esperanza. La vida da muchas vueltas. Sin duda. Mucho ya he vivido, desde el comienzo de mis días. Y lo que puedo decir es que ahora, en este instante en que sigo esperando al sol, es que vale la pena esperar. Vale la pena esperar que llegue otra vez la luz. La vida está siempre recomenzando. 

quarta-feira, 20 de dezembro de 2017

Necesariamente

Yo no necesito de tanto éxito, ni de tanto reconocimiento social. Sólo necesito amor. Esta mañana, las flores y los pájaros. Y las palabras de ella, que me anidan, hacen para mí una casa, un territorio, un país. Escribo y planto y cosecho. Cosecho mi lugar en el mundo. ¡Es tan fácil! Y sin embargo da un trabajo bárbaro. Deshacer la programación productivista, la de la insatisfacción, la de lo que falta. Ver más bien lo que hay, lo que está aquí. La vida en su inexplicabilidad, imprevisibilidad y sorpresa constante. La diversidad que es cada persona. ¡Tan distintos que somos unos de los otros! Esa variabilidad es admirable. Me completo en ese rompecabezas contínuo que es la convivencia. No necesito preocuparme tanto. No necesito exigirme tanto. No necesito tener miedo. Todo va ocurriendo. De alguna manera, siempre sale todo bien.

sexta-feira, 15 de dezembro de 2017

Creciendo

Ayer pensaba, como tantas otras veces, en lo que aprendido y sigo aprendiendo con hechos del pasado a los cuales asocio emociones e ideas como: abandono, traición, abuso, injusticia. Me doy cuenta de que el haber vivido tales situaciones y las emociones e ideas asociadas a ellas, me ha ido capacitando para adquirir la condición de ser más acogedor y amoroso; más confiable e íntegro, más coherente; más respetuoso y justo. En otras palabras, verifico lo que aprendo en la Terapia Comunitaria Integrativa: la carencia genera competencia. Las heridas del ayer, cicatrizadas, me capacitan para actuar hoy, en el sentido de reparar, sanar. No a los demás, sino a mí mismo.  “Yo no nací para sufrir, pero el sufrimiento puede servir para mi crecimiento, si tengo la humildad necesaria para comprender,” dice Adalberto Barreto, creador de la TCI. Había tenido durante el día, aquella sensación que llamo de “río interno.” Una sensación como de tristeza. Llanto. Cuando viene esta sensación, me alivio. Me igualo com el mundo vasto a mi alrededor. Me uno concretamente con mi pasado y con las personas que he ido conociendo en la Terapia Comunitaria Integrativa. Gente que sufre o sufrió, y que sigue la vida más fuerte y más confiante. Más resistente y más firme. El objetivo de la TCI es que la persona se transforme en su propio terapeuta. La experiencia enseña, si es que estoy dispuesto a aprender. Esto demanda una atención y un trabajo continuo sobre mí mismo, y en mi relación con los demás.  Entonces me enriquezco con el diario vivir. La vida se hace más sabrosa. Tiene más sentido. En vez de vivir reaccionando al pasado o a muchos hechos traumáticos del pasado, envenenado por el rencor y el odio, por el deseo de venganza o revancha, o por el resentimiento, de toda esa oscuridad voy haciendo luz. Una luz concreta y visible, que puedo ver muchas veces en pleno día, en mi interior. Esta Navidad sí que es un nacimiento.

quinta-feira, 14 de dezembro de 2017

Auténticamente

Hoy me levanté pensando en los diversos temas que he trabajado en mis escritos. Mi esposa María me ha hecho este listado. ¡Cómo me encuentro en este oficio de escribir! Voy pasando la vida en limpio. Cosiendo pasado y presente. Esto tiene una significación extraordinaria. Voy recuperando mi propia identidad. Me uno con el todo. Me acuerdo de una vez en Coxipó do Ouro, en Mato Grosso. Una cursista se admiró de que uno pudiera tener sus propios pensamientos. Estábamos dando un curso de formación en Terapia Comunitaria Integrativa. Y era la primera vez que yo participaba como docente formador, en mi condición de escritor. Es decir, yo estaba siendo yo mismo, en vez de repetir un no sé qué papel supuestamente esperado que yo debería estar ejerciendo. Habíamos estado trabajando con el grupo, la pedagogía emancipadora de Paulo Freire. Escuchar las voces plurales. El saber horizontal y circular. Me dí cuenta del efecto multiplicador que tiene el ser auténtico. Mueve montañas. La desalienación no es para ser predicada, sino practicada. Yo puedo ser yo mismo, si es que de hecho quiero vivir mi vida. Lo puedo hacer, y lo hago, si tengo la paciencia y la dedicación necesarias para prestar atención a la persona que soy. En vez de repetir lo que los demás dicen o hacen o creen que yo debería hacer, trato más bien de saber quién soy, qué es lo que hago, y por qué, y que es lo que yo mismo quiero hacer. Esto es lo que el escribir viene haciendo por mí.

quarta-feira, 13 de dezembro de 2017

Escribiendo

Hoy me levanté pensando en los diversos temas que he trabajado en mis escritos. Mi esposa María me ha hecho este listado. ¡Cómo me encuentro en este oficio de escribir! Voy pasando la vida en limpio. Cosiendo pasado y presente. Esto tiene una significación extraordinaria. Voy recuperando mi propia identidad. Me uno con el todo. Me acuerdo de una vez en Coxipó do Ouro, en Mato Grosso. Una cursista se admiró de que uno pudiera tener sus propios pensamientos. Estábamos dando un curso de formación en Terapia Comunitaria Integrativa. Y era la primera vez que yo participaba como docente formador, en mi condición de escritor. Es decir, yo estaba siendo yo mismo, en vez de repetir un no sé qué papel supuestamente esperado que yo debería estar ejerciendo. Habíamos estado trabajando con el grupo, la pedagogía emancipadora de Paulo Freire. Escuchar las voces plurales. El saber horizontal y circular. Me dí cuenta del efecto multiplicador que tiene el ser auténtico. Mueve montañas. La desalienación no es para ser predicada, sino practicada. Yo puedo ser yo mismo, si es que de hecho quiero vivir mi vida. Lo puedo hacer, y lo hago, si tengo la paciencia y la dedicación necesarias para prestar atención a la persona que soy. En vez de repetir lo que los demás dicen o hacen o creen que yo debería hacer, trato más bien de saber quién soy, qué es lo que hago, y por qué, y que es lo que yo mismo quiero hacer. Esto es lo que el escribir viene haciendo por mí.