terça-feira, 21 de novembro de 2017

Renovación

Reunión en familia. Cumpleaños. Palabras cruzadas. Integración de experiencias. Historias compartidas. Renovación de la esperanza. Proyectos futuros. Seguir creyendo. Seguir creciendo. Reforzar las ganas de vivir. La vida se sigue cosiendo, en lo mínimo. El pasado y el presente se juntan, floreciendo. 

segunda-feira, 20 de novembro de 2017

Escribir

Escribo para poder ser. Escribo para tener un lugar para vivir. Un lugar para mí. Esto lo vengo diciendo desde que me di cuenta de por qué escribo. Hay otros motivos, claro. Pero creo que este es el principal. Cuando estoy escribiendo, ocupo mi lugar. No hay otra sensación tan placentera como ésta. Es un lugar que yo mismo hago. Voy haciéndolo. Hago este lugar, y tengo que volver a hacerlo continuamente. Al ir escribiendo, la vida se va imprimiendo, se va grabando. Lo que ocurre, lo que me ocurre, se va quedando almacenado en la memoria. Esa memoria está tanto dentro de mí, como a mi alrededor. Al escribir, por lo tanto, me voy integrando a la memoria del universo. Voy siendo uno con todo lo que existe. 

domingo, 19 de novembro de 2017

Pintando

Estuve mirando esta mangabeira durante un buen rato. A ver si la iría a dibujar o a pintar. Y con qué material. Si sería lápis grafito o pastel. Carbonilla. Terminó siendo pastel. Una caja vieja y otra nueva. Ver la mangabeira allí y dejar que fuera viniendo. Hasta llegar. LLegó en un vaiven, que es como me voy dando cuenta de que la vida funciona. Ella iba viniendo y yo iba yendo. Nos encontramos en el papel. De manera precaria, aproximativa. Esto es para mí un juego. Un juego que tiene algo de serio y de profesional. Pero de manera liviana. Jugando a dibujar y a pintar. Jugando con colores. Jugar a vivir. Vivir jugando. Había estado leyendo la lectura diaria de la palabra. Los dones. Ejercitar los dones. Servir a Dios y al prójimo con los dones que recibimos. Esto es lo que me decidió a intentar. Gracias. Una vez más, gracias, a quienes me ayudaron a seguir este camino de color y de alegría. 

sexta-feira, 25 de novembro de 2016

Tiempo

La tarea de ir haciéndose un lugar en el mundo. Ocupar el lugar que uno es. Descubrir que este lugar está bajo mis pies y en el aire que respiro, es el mundo que me rodea y aquello que soy yo mismo. Es un libro que sigo escribiendo y leyendo en mi diario vivir, día tras día, en una suma de días que ya se viene recomponiendo en un tiempo único, este ahora en el que me encuentro. Un lugar que está debajo de mis pies, pues es como el espacio entre dos párrafos, o la hoja que separa los capítulos de un libro. Es el lugar entre las letras, y también son las letras que van formando palabras y párrafos de un libro que soy y me contiene. Voy andando por ahí leyendo y escribiendo, como todo el mundo. Esta es una tarea común, que nos cabe a todos y a todas. Trato de que este mi andar por ahí sea placentero, en la medida de lo posible. Valorizar cada pequeña cosa. ¡De ponto es tanto tiempo todo el tiempo! Hay horas que da un vértigo, cuando todo lo vivido pasa como una película rapidísima. Otras horas, es de una lentitud extrema, es como si el tiempo jugara, como todo juega. Hay horas en que vuelve el primer tiempo, y entonces es como si la vida repaginada rehiciera todo su trayecto, hasta un punto que es todo y contiene todo. Entonces las primeras sensaciones, los primeros sentimientos. ¡Todo está tan presente! Soy yo mismo, que volví y sigo volviendo, todo el tiempo.

quarta-feira, 9 de novembro de 2016

Lugar

Los pajaritos cantan, y el día ya viene naciendo desde dentro de la oscuridad que se va yendo. Y así como viene el día de la mano del canto de los pájaros, también vengo yo, traído por el canto y por la luz. La luz que canta. El canto de la luz. En medio de esta sensación tan buena de estar poniendo el pie de nuevo en esto que está aquí, esto que es estar aquí, en un lugar preciso y precioso, fijo y cambiante. Ponerme de nuevo en mi lugar, esta hoja que es un cruce de palabras internas y externas. Un entrelazamiento de caminos míos y de gente muy querida que me rodea. Mi familia y mis amigos/as. Las personas que voy encontrando cuando salgo a la calle o ando por la playa, como espero hacer dentro de algunos minutos. Disfrutar de esta sensación tan placentera que es la de estar vivo, formando parte de algo maravilloso e inexplicable, que me desafía a todo instante. Un mundo conflictivo en el cual proliferan actos de amor y de cuidado, sistemáticamente ignorados por una cultura hecha a lo que no anda o anda mal, lo que no funciona o no es como debería ser. En ese mundo diverso y contradictorio, voy yendo, me voy dejando venir, voy viendo que tengo un lugar y que este lugar es un lugar determinado en movimiento. En el punto de la existencia en que me encuentro, muchas veces mi estar aquí es una convergencia de infinitos pasos y actos míos y ajenos, situaciones y personas, sentimientos y acciones. Esto hace que cada instante sea pleno, y que aunque todavía no me acostumbro del todo, puedo confiar, puedo andar por ahí, puedo ser como soy y ser el que soy. ¡Buen día!

sábado, 5 de novembro de 2016

Leyendo

Levantarme temprano sólo por el placer de estar de pie a estas horas. Como para poder sentir lo que es el día, el estar vivo, un poquito más. Aunque más tarde tenga que dormir para recuperar el sueño perdido. No hay sueño perdido. Hay sueño. Ayer pasé un buen tiempo leyendo, que es una de mis maneras predilectas de pasar el tiempo. El tiempo no pasa, el tiempo queda. El tiempo es lo que es, y uno es tiempo. La cuestión es que de tanto leer, me fui introduciendo en ese mundo vasto que es la literatura. Un libro leído me lleva a otros tantos libros leídos a lo largo de la vida. De pronto ya estaba yo en aquél tiempo inmemorial del cual me fui haciendo parte desde niño, a través de las lecturas de los libros que mis padres nos leían a los tres hermanitos. Entonces los libros que estaba leyendo eran puertas hacia ese mundo acogedor e incluyente, ese mundo infinito y amistoso del que formo parte, del que todo forma parte, ya que todo es escrito, todo son letras y palabras. Adentro y afuera es un solo escrito.  

segunda-feira, 17 de outubro de 2016

Pertenecimiento

Escribiría algunas líneas, a ver qué es lo que viene. Vienen muchos recuerdos. A fuerza de tanto vivir, el presente tiene siempre mucho de evocación. Personas y lugares, acontecimientos. Todo se junta y se concentra en cada pequeña cosa. Cada acto es como un punto de un tejido que nos conecta con todo lo que existe. En este momento, dejo que las palabras vayan formando algo. Una figura. Una imagen. Los caballitos de Marli. La estatua de Benjamín Matienzo. El rosedal. El lago del parque, que es como un símbolo de lo eterno. Las baldosas de las pérgolas con glicinas y clarines de guerra, tantas veces recorridas. Las palmeras y los ceibos que rodean el lago. Una Mendoza, una Argentina que fui recuperando hasta tener de nuevo, como al principio. Como antes de las cosas que no debo mencionar. Con el pasar del tiempo, he ido conociendo personas a las cuales le han sucedido cosas muy dolorosas. La vida no es fácil. Y uno en esos encuentros, en la educación permanente, en la Terapia Comunitaria Integrativa, va rehaciendo su sensación de normalidad y pertenecimiento. Vamos recuperando una sensación muy antigua, infantil, de inclusión y tranquilidad.