terça-feira, 23 de agosto de 2016

Escribir y ser

El mundo es cada vez más mío, a medida que escribo. Yo voy siendo cada vez más yo, a medida que escribo. Así, escribo para ser cada vez más yo, y para que el mundo sea cada vez más mío. Yo no escribo solo. Todo el mundo escribe, alrededor mío, y el mundo también escribe. Así, al escribir e ir leyendo, me voy descubriendo cada vez más, escritura del mundo.  

segunda-feira, 15 de agosto de 2016

Literariamente

¿Qué hacer una noche como esta? Si ya ni el golpe ni las olimpíadas. Y ya tampoco alguna otra cosa que me llame la atención. Entonces los libros de Machado de Assis, que me estaban esperando todo el tiempo, amigos. Volver a esas páginas, del modo como más me gusta: saltando de un libro al otro, de un cuento al otro. Y en el medio, un excelente diccionario de literatura brasileña donde encuentro buenos comentarios sobre el autor. Entonces verme en ese mundo tan delgado, donde cabe lo mínimo, lo apenas perceptible. Admirar la atención del autor, que capta y transmite los mínimos detalles de las emociones y de las personas. Un mundo mas real que el del lado de acá, tantas veces tan lejano, sin embargo aparentemente tan aquí. Ya también otros libros, a los cuales estos me llevan, como en una escalera infinita, un ricochetear de espejos que va reuniendo todas las lecturas leídas y escuchadas, desde el comienzo de mi vida. Dejarme llevar por esas páginas antiguas perennes, donde respiro mejor. Me recupero, tomo aliento. 

domingo, 14 de agosto de 2016

Recomenzando

Un golpe es siempre desagradable. Un asalto, una violencia. Abuso, arbitrariedad. 

Pero la vida tiene esas cosas. Si uno mira el panorama de su vida, no han faltado injusticias ni arbitrariedades. Sin embargo, esto nos ha hecho crecer, como personas y como familias. Uno se reorganiza, se fortalece. Encontramos fuerza en la flaqueza. Nos volcamos con más énfasis en el mundo a nuestro alcance, aquello que depende solamente de nuestro propio esfuerzo y de la solidaridad con las personas afines. Miramos menos al Estado y a las organizaciones, y más a las caras y corazones. Sumar. Arremangarse y hacer lo que está a nuestro alcance. El mundo es también lo que está aquí abajo, en la base de la sociedad. 

En realidad, todo lo que se construye está apoyado en lo que está en la tierra.  

sexta-feira, 12 de agosto de 2016

Dom Fragoso

Hoje participei de uma comemoração pelos 10 anos da partida de Dom Fragoso.

Me emocionei ao ouvir de novo a sua voz. Esse seu modo tão particular de ser e de estar no mundo. Lembrar dos momentos que tive a graça de andar com ele do meu lado, em visita a doentes da sua amizade, em João Pessoa.

Há pessoas que não morrem, não passam. Ficam, embora de outra maneira.

quinta-feira, 11 de agosto de 2016

Contextualizando

A veces me parece que puedo estar teniendo algún problema, de diferentes naturalezas. Entonces recuerdo (pero sin revivir, evocando apenas alusivamente) épocas en que sí tuve problemas, y graves. Entonces no tengo más problemas. Esto no funciona automáticamente, ni todo el tiempo. Pero me ayuda a poner una proporción en las cosas. Por ejemplo, como me pasó hoy, que me robaron clonando mi tarjeta de crédito. En seguida viene la rabia, la sensación ultrajante de haber sido invadido en mi privacidad, la paranoia. De pronto veo que esto no es nada, frente a cosas que me tocó vivir, en distintos momentos de mi vida. También me pasa de mirar alrededor. Hay una amiga cuyo marido está en el hospital, con hipertensión. Otra amiga internada para ser operada. En fin, miro alrededor. Entonces las cosas cambian de proporción. Gano espacio, gano fuerzas. Pienso en limitaciones físicas que vienen con la edad. Vamos teniendo que acostumbrarnos a vivir de otra manera. Valorizar más lo pequeño. La gentileza de alguien que nos atiende con buena voluntad. Entonces vuelve el buen humor. Me río. Veo que todo está bien. Que todo está siempre bien. Alguien me da una mano, me dice alguna buena palabra. Un gesto de apoyo. Así uno se rehace, se reconoce en el fluir de los acontecimientos, que no siempre son como nos gustaría. Pero siempre vale la pena. Es sorprendente la vida, mirada en perspectiva.  

quarta-feira, 3 de agosto de 2016

Tranquilamente

Un color es más tranquilo. Un color es un sentimiento. Hay un celeste que me acompaña desde hace tiempo. Jazmín del cielo. Abuelas y madre. Abuelos. Mujer y esposa. Estas palabras expresan lo que el sentimiento reúne en un color, el celeste. Nacimiento. Eternidad. Paz. Tranquilidad. El sentimiento es todas estas cosas Yo no necesito pensar en estas cosas, ya que el color en sí mismo es todas ellas. Hay otros colores que son otras cosas, otros sentimientos. El amarillo es amor, familia y amigos, hijos e hijas, sueños realizados y por realizar. Algo eterno que está aquí y ahora, que es tangible, aunque muy tenue. Dios. Flores. Fé. Eternidad. Los colores convergen. Celeste y amarillo forman un verde claro, como de hoja. El verde es también tranquilizante. Son los campos y la montaña. El mar. Las plantas. Todo lo que crece en la tierra. Los ríos. Cuando quiero estar en paz, trato de color, en vez de pensar. Los pensamientos suscitan controversias, interpretaciones, debates, discusiones. El color no. El color es paz. Aún aquellos colores que asociamos a la muerte o al dolor, como el negro y el rojo, también son tranquilos. Autocontenidos. Son unidades en sí mismos. Contención. Unidad. Paz. 

terça-feira, 26 de julho de 2016

Compaginarse

No tengo nada que hacer, y me pongo a escribir. Esto me trae de inmediato, una sensación de unidad y paz. Pertenecimiento. Hace un ratito, hice un dibujo de un crucigrama en el que se puede leer, en el centro, en vertical, la palabra YOS. Son unas líneas celestes sobre fondo blanco. Esto también me trajo mucha paz. Ahora escucho los ruidos de las obras en construcción de los alrededores. Esta mañana anduve haciendo algunas compras por el barrio. Panadería, verdulería, farmacia. Encontré, en el veredón al borde del mar, un viejo y muy querido amigo. Conversamos un rato sobre varios asuntos, entre ellos las acciones de resistencia al golpe de Estado. La salud, etc. El mar, como siempre, trayendo aquella tranquilidad tan suya. El sol, el calor en este mes de julio. Y ahora al escribir, esa sensación de compaginación. Es tan bueno esto. Me voy uniendo, reuniendo. Ya la tarde debe estar bajando hacia la noche. Y el sol, la luna y las estrellas. Toda esta vida que se distribuye sobre la tierra. Y esas ganas de seguir escribiendo, no importa qué, para no dejar este lugar tan querido.